el sábado vengo todo el día

de los Oscar (por cierto ya se baraja la fecha de la próxima edición, que podría retrasarse hasta el 5 de marzo para evitar que coincida con la clausura de los Juegos Olímpicos de invierno), Renée Zellweger apareció radiante en una entrega de premios en Nueva York. La actriz, en cuyo cuerpo no se vislumbra ni uno de los kilos que tuvo que engordar para su papel de Bridget Jones, sorprendió a todos con un nuevo cambio de imagen. Acostumbrados a verla rubia, hace unos meses dio un giro radical a su aspecto tiñéndose de morena -la primera vez que se la vio fue en el estreno de El espantatiburones, y ahora, desafiando a las camaleónicas Madonna y Cher, la actriz se ha reinventado una vez atreviéndose con el pelo rojo.

Más sobre: