Alejandro Amenábar: 'En Hollywood me siento como una merluza'

Alejandro Amenábar ha llegado de Hollywood cansado por la intensa gira promocional que ha tenido que hacer con Mar Adentro, pero feliz con el Oscar logrado, un colofón de lujo para la imparable trayectoria del filme. Pocas horas antes de celebrar su triunfo en una gran fiesta en la sala Moma de Madrid, a la que asistieron numerosos amigos y compañeros de profesión del director, además de todo el equipo de la película, Alejandro posó para los medios de comunicación españoles tío Oscar en mano y arropado por parte del elenco de Mar Adentro, Javier Bardem, Belén Rueda, Celso Bugallo, Clara Segura, Francesc Garrido y Tamar Novas, cuya presencia fue más bien testimonial ya que le dejaron a él todo el protagonismo.

'Podría ponerlo en el baño'
Con sus primeras palabras quiso agradecer a los " medios españoles e internacionales el apoyo y cariño que hemos sentido desde que empezamos con esta película". Amenábar aún no sabe donde va a poner la estatuilla: "en una mesita que hay en la entrada, en mi estudio, aunque en las estanterías no cabe porque es demasiado alto, o en el baño, porque es un buen sitio, a la gente le gustará mirarse en el espejo con el Oscar". Prudente y comedido, casi sin dar margen a la emoción aclaró que "el Oscar no es mío, es para todos los que hemos participado en la película. Lo he dicho desde el principio, si esto hubiera salido mal, la culpa sería mía, pero si sale bien, el éxito es de todos".

Pero le ha salido bien, tanto que en los últimos meses ha acumulado premios a uno y a otro lado del mundo, entre otros el León de Plata del Festival de Venecia (y la Copa Volpi para Javier Bardem), dos premios del cine europeo (mejor director y mejor actor), el Globo de Oro, el premio de la crítica estadounidense, catorce premios Goya y el Independent Spirit Award tan sólo un día antes de la ceremonia de los Oscar.

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