Las estrellas se fueron de fiesta tras los Oscar

El menú, que se ideó buscando la variedad con una combinación de platos tradicionales y nuevas creaciones. La selección de aperitivos que se sirvieron durante el cóctel constó pizza de salmón ahumado con caviar, uno de los platos estrella del cocinero, patatas nuevas asadas con caviar y crema fresca, hamburguesas de ternera Kobe con gorgonzola y cebollas caramelizadas, mini rollitos de primavera vietnamitas y samosas (empanadillas de carne y verdura) con tamarindo glaseado. Durante la cena de degustaron alcachofas trufadas, salmón ahumado y servido en pan en forma de Oscar, brochetas de queso de cabra y pimientos asados o de tomates aliñados y albahaca, champiñones aliñados, espárragos con ‘prosciutto’ y una ensalada de verduras como entrantes.

Los platos principales consistieron en costillas de ternera Kobe cocinadas lentamente (procedentes de la Hacienda Snake River en Idaho) sobre un puré de calabaza Kabocha; y langosta de Maine en croute (envuelta en hojaldre marcado con el número 77, por ser la presente edición de los Oscar) con trufas negras francesas, salsa de langosta y una pizca de aceite de trufa.

Pero el plato estrella de la velada fue, como todos los años, el postre, que creado por la chef de repostería Sherry Yard, estaba inspirado en la decoración de la bóveda del techo del gran salón donde se celebra el Governor’s Ball; una creación compuesta por pastel de almendras y crema de café de seis capas rodeada de pedacitos de azúcar glasé y almendras. La parte superior del pastel, bañada con una capa sólida de chocolate dulce y amargo delgada como un gofre, estaba rematada por una guirnalda de salsa de mousse de chocolate. Una capa dorada de fundente, con la silueta de un Oscar en el centro, coronaba la cima de cada postre. Y, por supuesto, no faltaron los tradicionales mini Oscars de chocolate sólido bañados en oro de 24 quilates que se dan como regalo de despedida a cada uno de los invitados (la Academia de Hollywood guarda bajo llave el molde con el que se hacen las estatuillas para que no haya reproducciones).

Cambios de fiestas y vestuario
Otra de las fiestas que más arraigo siempre tienen es la celebrada por Vanity Fair en el conocido restaurante Morton’s, que es casi punto de reunión obligado de estrellas. Allí estuvo, como decíamos, y tras cambiarse de traje Penélope Cruz, al igual que Beyoncé, a la que se pudo ver con el quinto vestido distinto de la noche. En dicha reunión estuvieron por ejemplo Gwyneth Paltrow, Hilary Swank y su marido una vez que pasaron por el Governor’s Ball, Elle McPherson, Janet Jackson, Me Ryan, Kirsten Dunst, Natalie Portman, Pierce Brosnan y Keely Shaye Smith, Virgina Madsen, Gillian Anderson, Cate Blanchett, o Melanie y Antonio, que coincidieron con el ex marido de l actriz, Don Johnson y la mujer de éste, Kelley Phleger. También estuvieron allí Pamela Anderson, Paris y Nicky Hilton, que no se pierden una, y Angélica Houston.

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