Las estrellas se fueron de fiesta tras los Oscar

Tras la entrega de los Oscar no podían faltar las tradicionales fiestas que tienen lugar por diversos lugares de Los Angeles, hasta convertir Hollywood en una gran celebración. Actores y actrices, directores, guionistas…, el mundo del cine se repartió por una ciudad que se había echado a la calle para celebrar la gran noche. La cena y baile de gala conocidos como ‘Governor’s Ball’, que tiene lugar en el gran salón del Kodak Theatre una vez finalizada la ceremonia, supone la primera parada de todos los invitados antes de repartirse por las numerosas fiestas que se organizan esa noche en la meca del cine.

Cena y baile de gala
En ella se dieron cita todos los invitados a la gala, desde una desbordante Hilary Swank, que no dejó de prodigarse muestras de cariño con su marido, Chad Lowe, a quien dedicó su Oscar ganado, hasta Kate Winslet y Cate Blanchett, luciendo también estatuilla, pasando por Clint Eastwood que, como cada año, mostró su lado más tierno junto a su madre, Ruth, de 96 años, que siempre le acompaña. El director, de 74 años, bailó con su esposa, Dina, bajo la atenta mirada de su hija Francesca, de once años, nacida de su relación con Frances Fisher, que también acompañó a Eastwood en una noche tan especial. No faltaron a la cita, Penélope Cruz y Salma Hayek. Tras cambiarse de vestido, la actriz española acudió después a la fiesta que Vanity Fair organiza cada año en el restaurante Morton’s, mientras que Salma fue fotografiada a su llegada a la fiesta benéfica de Elton John. Tampoco Julia Roberts quiso perderse la diversión junto a su buena amiga, Oprah Winfrey, en cuyo programa de televisión apareció embarazada por primera vez y permitió, meses más tarde, que se difundiese la imagen de sus hijos, los mellizos Finn y Hazel.

Un selecto menú
Como viene siendo habitual en los últimos años, el prestigioso chef Wolfang Puck, del famoso restaurante Spago, se encargó de elaborar un exquisito menú encargado de elaborar las deliciosas creaciones que hicieron las delicias de los más exigentes paladares. Ganadores, nominados, presentadores y el resto e invitados, hasta un total de 1.600 aproximadamente, revivieron el lujo y el glamour de los años dorados de Hollywood gracias a una decoración inspirada en un club de aquella época. Los arreglos de las mesas del teatro Kodak, en el complejo de Hollywood & Highland, utilizaron tonos caqui, siena, cobre y ladrillo, con acentos de jade en las flores y tonos dorados de ámbar en las lámparas de las mesas.

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