Así fue la gran fiesta de los Oscar

En aproximadamente tres horas -media hora menos que el año pasado y una y media menos que en 2002, la ceremonia más larga de la historia en la que se sobrepasó con creces las cuatro horas de transmisión- la Academia de las Artes y las Ciencias de Hollywood entregó sus preciados galardones en una de las ceremonia más dinámicas, frescas, divertidas, y brillantes que se recuerdan, en la que no faltaron nuevas modalidades de entregar los galardones, por ejemplo desde el patio de butacas o con todos los nominados al mismo tiempo sobre el escenario, que han aportado un toque de originalidad al evento. La 77ª edición de los Oscar resplandeció con luz propia gracias al empeño de los organizadores, que han centrado todo su esfuerzo en recuperar la audiencia perdida en otras ediciones con la presencia de la joven estrella de la música, Beyoncé Knowles, que tras su paso por España para presentar el nuevo anuncio de una conocida marca de refrescos que protagoniza con Beckham y Jennifer López, ha interpretado tres de las cuatro canciones que optaban a estatuilla, así como con el fichaje como maestro de ceremonias del irreverente y ácido cómico y actor Chris Rock, cuyo humor conecta con el público más joven.

El triunfo de Amenábar
Y ha sido esta una edición en la que ha triunfado Alejandro Amenábar, quien se ha convertido en el cuarto español en lograr el Oscar a la mejor película de habla no inglesa (antes lo lograron José Luis Garci por Volver a empezar, Fernando Trueba por Belle Epoque y Pedro Almodóvar por Todo sobre mi madre) por la película Mar Adentro. Tras haber ganado el Globo de Oro, el premio de la crítica y el Independent Spirit Award, además de los catorce Goya que logró en España, el director ha coronado la imparable carrera de la película sobre la vida del tetrapléjico gallego Ramón Sampedro, la cuarta de su breve pero intensa carrera.

Millon Dollar Baby contra El aviador
El combate entre las dos películas favoritas, El aviador y Millon Dollar Baby se prometía duro, pero finalmente fue el filme de Clint Eastwood quien con cuatro Oscar en categorías principales -mejor película, mejor director, mejor actriz y mejor actor de reparto- se convirtió en el gran triunfador de la velada pese a los cinco logrado por el filme de Scorsese, ya que excepto, el premio a la mejor actriz de reparto para Cate Blanchett, el resto fueron en las categorías denominadas técnicas (mejor dirección artística, mejor fotografía, mejor diseño de vestuario y mejor montaje). Entrecopas, la película gran revelación del año y ganadora por mayoría de los Independent Spirit Awards que se entregaron tan sólo un día antes, tuvo que conformarse con uno de los cinco premios a los que optaba, el de mejor guión adaptado. Uno consiguió también Descubriendo Nunca Jamás (mejor banda sonora) , aunque optaba a siete.

Los premios de interpretación
Pocas sorpresas se han visto sobre el escenario del Kodak Theatre, vestido para la ocasión de azul intenso con una plataforma giratoria de estatuillas doradas en el centro, especialmente a lo que en las categorías de interpretación se refiere, si acaso el Oscar para Cate Blanchett por su magnífica interpretación de Katharine Hepburn en El aviador cuando se apuntaba a Natalie Portman, que acudía por primera vez a la gran fiesta del cine americano, o a Virginia Madsen con más insistencia. Por su lado, Morgan Freeman, elegido mejor actor de reparto por "Million Dollar Baby". El veterano actor, que había aspirado al Oscar en otras tres ocasiones anteriores, vio por fin distinguido su trabajo con la interpretación de un boxeador retirado que ejerce de voz de la conciencia de Clint Eastwood. En su discurso agradeció el premio al director "por darme la oportunidad de haber trabajado con él, y también a Hilary Swank. Ha sido una obra de amor". En las categorías principales se cumplieron todos los pronósticos con la victoria de Hilary Swank, quien nuevamente se imponía después de cinco años a Annette Bening, y de Jamie Foxx por su interpretación de Ray Charles en la película Ray.

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