La 77ª edición de los Oscar, el mayor espectáculo televisivo y cinematográfico del mundo, recupera el esplendor del Hollywood más glamouroso, aquel que revive precisamente la película "El aviador" sobre la vida de Howard Hughes. Tras varios días de lluvia intensa, que obligó a los organizadores a colocar una gran carpa cubriendo el camino hasta la entrada del Kodak Theatre, el sol ha lucido finalmente en el cielo de Los Ángeles para iluminar a las estrellas en su tradicional paseo por los 150 metros de alfombra roja. Este año, y a pesar de que la Academia vuelve a retransmitir la ceremonia en un falso directo, los organizadores pretenden sobre todo recuperar la audiencia perdida en ediciones anteriores con la presencia del cómico Chris Rock por primera vez como maestro de ceremonias, quien promete un irreverente sentido del humor.

Beyoncé Knowles ha sido una de las primeras en llegar a la ceremonia. La cantante, que ha acudido con su novio, el rapero Jay-Z, lucía un vestido negro escote palabra de honor y unos impresionantes pendientes de diamantes. El esplendor y la belleza ha sido la tónica dominante entre las actrices. Impresionante ha sido la llegada de Hilary Swank, acompañada por su marido, que lucía un espectacular diseño de Guy Laroche con cuello a la caja, drapeado por delante y con un vertiginoso escote en la espalda. La espalda al aire también la ha lucido Melanie Grifftih, vestida por Versace (la actriz llevaba un bastón y un pie vendado debido a una caída sufrida recientemente según ha contado) que ha llegado con Antonio Banderas, quien vuelve al escenario de los Oscar después de entregar la estatuilla a Pedro Almodóvar en 1999, aunque en esta ocasión para cantar con Carlos Santana la canción del uruguayo Jorge Drexler Al otro lado del río, del filme Diarios de motocicleta. Acallando los rumores de una supuesta rivalidad entre Banderas y Drexler (quien al parecer se había molestado porque los organizadores no le hubieran elegido para interpretar su propio tema por no tener el estatus de estrella necesario), ambos han paseado juntos por la alfombra roja. Cabe recordar que cuando la canción de Los reyes del mambo, protagonizada por el actor español, fue nominada al Oscar, los organizadores consideraron que Antonio Banderas no era lo suficientemente conocido en Estados Unidos para cantarla, y lo hizo entonces Plácido Domingo. Así que en esta edición, Antonio se ha quitado la espinita que tenía clavada.

Alejandro Amenábar, con un esmoquin de Hugo Boss, ha acudido con el productor de Mar adentro, Fernando Bovaira. Los actores del filme no han viajado al parecer por falta de entradas. De llevarse el Oscar a la mejor película de habla no inglesa se lo entregará Gwyenth Paltrow, bellísima con un vestido gris de su amiga Stella McCartney. "Javier Bardem es fenomenal. Me encantó "Mar Adentro" y espero que España se lleve el Oscar, lo va a ganar, seguro", afirmó la actriz en perfecto castellano durante su paseo por la alfombra roja.

Cate Blanchett, nominada como mejor actriz de reparto por El aviador se ha atrevido con el color amarillo, al igual que Penélope Cruz, muy guapa con un diseño de Oscar de la Renta. Kate Winslet ha elegido el azul eléctrico, al igual que Virgina Madsen y Halle Berry ha elegido el beige. Natalie Portman, candidata en la categoría de reparto por Closer ha llegado con su madre, Shelley Hershlag. Es la primera vez que la joven actriz, que vestía con un diseño de Lanvin y lucía una espectacular tiara, acude a la gala de los Oscar. Carlos Santana llegó con su mujer Debra y Renée Zellweger, con el pelo moreno, lució un vestido color vino. Laura Linney se decantó por un diseño de Kathy Waterman, el reapero Sean, P.Diddy, Combs llegó con su novia, la modelo Kim Porter, con un collar valorado en cien mil dólares. Pero quizá la pareja que despertó mayor atención fue la formada por Leonardo DiCaprio y Gisele Bundchen, espectacular con un vestido blanco. Es la primera vez que la pareja acude a un acto público y posa junta.

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