Entrevista con Hilary Swank, una actriz con gancho

Conquistó a la Academia de Hollywood haciendo de chico en Boys don’t cry, filme con el que contra todo pronóstico consiguió su primer Oscar, y ahora puede repetir la jugada esta vez dando vida a una boxeadora en Million dollar baby, de la mano de un Clint Eastwood en el doble papel de actor y director. Parte como favorita tras alzarse con el Globo de Oro a la mejor actriz de drama y recibir ese mismo reconocimiento del Sindicato de actores. Frente a ella luchan no obstante por la estatuilla actrices de la talla de Imelda Staunton; Kate Winslet; la colombiana Catalina Sandino Moreno; o Annette Benning. Curiosamente, Hilary Swank y Annette Bening vuelven a competir por el Oscar como hicieran hace cinco años cuando se enfrentaron por sus papeles en American Beauty y Boys don’t cry. El Oscar entonces fue para una jovencísima Hilary Swank. ¿Repetirá la hazaña?

¿Qué te parecen los rumores de un Oscar?
Obviamente es un honor. No voy a decir que no. Pero lo que es realmente interesante, como siempre digo, es que me den buenos papeles y poder contar historias de calidad. Me encanta la gente y cada persona tiene una historia, eso me fascina. Y me siento muy orgullosa de haber protagonizado Million dollar baby, siento mucho respeto por el personaje de Maggie Fitzgerald. Y trabajando con Clint Eastwood y Morgan Freeman no piensas en el resultado. Sólo quieres estar ahí, y esa ha sido la mejor experiencia que he tenido en mi vida.

¿Conocías a Clint Eastwood antes de esta película?
No le conocía. Coincidimos en la cola de algún acontecimiento, ni siquiera recuerdo dónde.

¿Él te conocía?
Creo que ya se había estrenado Boys Don’t Cry, pero no lo sé. Fue en la gala de la Asociación de Críticos Cinematográficos -apunta su relaciones públicas-. Eso es, fue en esa gala. Yo hacía cola detrás de él y le miraba como una tonta. Los productores de Lakeshore me enviaron el guión y dijeron: "Creemos que estarías fantástica en esta película". Lo leí, reí y lloré, me inspiró y me emocionó. Pensé: "Me encanta". Dos semanas después recibí una llamada en la que me comunicaron: ¿Sabes qué? Clint va a protagonizarla y quire ser el director. Tenemos que organizaros una cita. Casi me caigo de la silla. Fui, me senté con Clint y hablamos sobre la película, fue una reunión fantástica.

Entraste en la habitación y allí estaba él. ¿Qué fue lo primero que pensaste?
Ése es Clint Eastwood.

¿Le dijiste "hola, jefe"?
Eso habría sido muy astuto. Pero no, entré allí y... bueno Clint puede dejarte sin palabras, así que te limitas a sentarte allí a mirarle como una tonta, le asimilas. Es increíble, pero también hace sentirte cómoda y tranquila. Luego, empezamos a hablar como si le conociese de toda la vida.

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