¡HOLA! entrevista en exclusiva a Penélope Cruz: 'Bendita sea la fama si sirve para ayudar'

Penélope Cruz tuvo en Madrid estos días una cita muy especial con sus amigos del mundo del cine, a los que convocó con el objeto de recaudar fondos para, a través de UNICEF, ayudar a los huérfanos del tsunami. Y los amigos respondieron con su generosidad a la llamada de la actriz.

Después de departir y compartir con todos y tras agradecerles su presencia y su donativo, Penélope conversó con nosotros. Una Penélope sonriente, bella como siempre o, si se quiere, un poco más. Una Penélope muy comunicativa y, a la vez, muy solidaria, aunque nos quiso dejar claro que el mérito era más de sus amigos que suyo.

—Penélope, es como si te gustara sacarles el dinero a tus amigos.
Penélope sonríe:
—Para cosas así no tengo inconveniente ni reparo alguno en hacerlo.

Después, ya en serio, explica:
—Ciertamente me ha emocionado la generosidad de todos mis compañeros. Les he ido llamando a todos, uno por uno, explicándoles a qué íbamos a destinar lo que se recaudara, y, salvo algunos que tenían compromisos ineludibles, no me han fallado y han venido a aportar donaciones a nombre de UNICEF, organismo con cuyo comité me reuní para ver qué era lo más interesante qué podíamos hacer, decidiéndonos al final por un programa de educación. En otras palabras, vamos a montar unas escuelas en una de las zonas más afectadas por el «tsunami» para que los niños que se han quedado sin casa, sin familia y sin nada tengan, al menos, la oportunidad de recibir una formación que les dará la oportunidad de salir adelante.

—¿Por qué, en concreto, un programa de educación?
—Porque es algo más integral. Quitar, por ejemplo, el hambre es también muy necesario, pero, si no vas más allá, puede quedarse todo en pan para hoy y hambre para mañana. Sin embargo, un programa educativo es la mejor puesta a punto para encaminar el futuro de esos niños. La educación es lo único que les puede abrir una puerta a la esperanza.

-¿Cómo y cuándo surgió en ti esa idea?
—El veintinueve de diciembre, justo cuando tuvo lugar la tragedia, que fue quizá la tragedia natural más grande de la Historia, porque se ha rebasado la cifra de trescientos mil muertos. En ese momento yo me encontraba pasando las Navidades en una pequeña isla del Caribe. Y allí mismo decidí hacer algo en Madrid. Empecé a ponerme en contacto con gente del cine, de la moda, de la música, de la danza... y aquí estamos hoy.

—¿Por qué te decidiste a hacer esto a través de UNICEF?
—Porque me fío plenamente de este organismo internacional. No quise hacerlo directamente yo sola, preferí ponerme en contacto con esta organización en la que todo el mundo confía, dado que tiene una solvencia muy grande y una larga historia de trabajo bien hecho. En general, creo que hay que poner siempre la ayuda en el lugar adecuado a través de la organización más adecuada.

Más sobre: