Tarita, viuda de Marlon Brando: 'Le amaba, pero también le temía'

Posesivo, egocéntrico, celoso... estos son algunos de los adjetivos que definen, según la viuda de Marlon Brando, a su marido. La tahitiana Tarita Teriipaia, tercera y última esposa del actor, acaba de publicar Marlon Brando, mi amor, mi sufrimiento, unas memorias en las que narra sus 43 años de matrimonio con la leyenda del cine. "Era enfermizante y egocéntrico", afirma la tahitiana. Los episodios que relata Tarita describen una relación tormentosa con un hombre de cambios de humor bruscos y que, supuestamente, habría llegado incluso a la violencia física.

Con Tarita tuvo dos hijos, Simon y Cheyenne, y la relación con ellos y el suicidio de Cheyenne, que marcó mucho al protagonista de La ley del silencio, también ocupan un capítulo en esta agridulce historia. Relata que Brando amaba a sus hijos, pero "era un padre cruel, que los rechazaba cuando más lo necesitaban".

"Un amor imposible"
Tarita, de 63 años, ha escrito estas páginas como una terapia para superar los traumas del pasado. "Me permitió entender que, pese a todo, nos amábamos. Fue probablemente un amor imposible, pero fue nuestro amor", concluyó.
Marlon Brando y Tarita se conocieron durante el rodaje en Tahití de Motín a bordo, en los años 60. Hija de unos pescadores de Bora Bora, Tarita afirma que amaba al actor, "pero también le temía". Nada más casarse y fascinado por la tierra natal de su esposa, el carismático actor adquirió un terreno de 500 hectáreas, donde construyó un hotel y donde tras su muerte descansan sus cenizas.

Brando alcanzó un gran éxito gracias a papeles como el de Vito Corleone en El padrino, que, según se ha publicado estos días, le costó aceptar porque no quería "ensalzar a la mafia". En julio del año pasado, a los 80 años, fallecía uno de los nombres que consiguió con su talento un lugar en la historia del cine del siglo XX.

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