Jennifer López: 'Soy más feliz que nunca. Estoy viviendo un sueño'

La película ¿Bailamos?, de Jennifer López, con uno de los más 'deseados' galanes del cine mundial, Richard Gere, vuelve a actualizar el resplandor de esta estrella —que cada día es más actriz— nacida en Nueva York, de padres hispanos, hace treinta y cinco años. Por si fuera poco, su matrimonio con el cantante Marc Anthony hace unos meses, y que camina fuerte y seguro, vuelve a convertir a esta mujer, apasionante y apasionada, en una gran noticia del cine, de la música, porque, además, pronto llegará su último disco.
Jennifer, que siempre dijo que prefiere el calor al frío y que en su día fue llamada «la reina de los múltiples disfraces», que «odia los domingos», como ha dicho alguna vez, porque no le permiten trabajar, y que recuerda «sus pequeños pies fríos, cuando era niña, al tirarse de la cama en su modesta casa del Bronx», en esta entrevista en la ciudad de los rascacielos saca lo más brillante y lo mejor de su corazón y de su ropa, y con su armario y su almario más sorprendente se viste de la misma forma que se desnuda respondiendo a las preguntas del periodista, a la par que, mientras entra como un ciclón, pide al entrevistador que le perdone muerta de risa.

—Por favor, si mis respuestas a tus preguntas no tienen sentido, ¡permíteme que me disculpe antes de empezar!

Sin maquillaje
La estrella llega tarde. Entra corriendo en la elegante habitación de su hotel de Nueva York recién llegada de un vuelo privado desde Los Angeles, donde anoche mismo fue homenajeada en la estelar gala «Noche de niños» en beneficio del Hospital Infantil de Los Angeles. Le faltan horas de sueño, sufre «jet-lag» y está «baldada». Según explica, esos «jets» son apropiados para llevarte rápidamente de A a B, pero el espacio para las piernas no es necesariamente grande. Tiene un aspecto increíble con el mínimo de maquillaje, su larga melena revuelta sobre una sencilla blusa y cierto brillo en los ojos.
Ultimamente está feliz o, mejor dicho, eufórica, y eso se le nota tanto, que le pregunto:
¿Es usted tan feliz como parece, Jennifer?
—Creo que ahora soy más feliz que nunca —afirma con una sonrisa de pura satisfacción—. Como cualquier otra persona del mundo, tengo mis altibajos. Pero cada día me siento muy afortunada, y lo que me ayuda cuando estoy deprimida es retomarlo todo desde el punto de vista de la gratitud. Tengo mucha suerte de hacer lo que hago y vivir del modo en que lo hago. Estoy viviendo mi sueño, ¿sabes?

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