Nicolas Cage disfruta de la noche madrileña con su mujer, Alice Kim

Nicolas Cage presentó en Madrid su nueva película, La búsqueda, un filme de acción y aventura en el que, como si de un nuevo Indiana Jones se tratase, se pone en la piel de una arqueólogo, octavo miembro de una familia que persigue el tesoro de origen templario que reunieron George Washington, Thomas Jefferson y Benjamin Franklin para financiar la Guerra de la Independencia estadounidense.

"No me gustan que me encasillen. Después de 25 años de carrera tengo que ponerme retos para no aburrirme. Por eso Hollywood se quedó sorprendido cuando hice La Roca, lo mismo que con Hechizo de Luna. En mi opinión, todo es orgánico, todo vale", afirma el actor, de 40 años, cuya fama de original y excéntrico le precede. Sobrino de Fracis Ford Coppola y Oscar de la Academia de Hollywood por su trabajo en "Leaving Las Vegas", dice que le interesa más el reconocimiento que el dinero: "Si sigues interesando a los espectadores es una forma de decir que reconocen el talento que puedas tener e indudablemente me parece mucho más satisfactorio que amontonar dinero".

En su visita a nuestro país, Nicolas Cage no estuvo sólo, sino acompañado por dos mujeres, una rubia y una morena. La primera, era su compañera de reparto en el filme, la actriz alemana Diane Kruger, un nuevo valor en alza en Hollywood desde que se convirtiera en la mujer más bella de la Antigüedad en la película Troya junto a Brad Pitt y Orlando Bloom. Y la segunda, su esposa, Alice Kim, la joven camarera de origen coreano con quien contrajo matrimonio recientemente. La pareja, que no se separa ni un momento desde su boda a finales de julio (Alice le acompaña tanto en los rodajes como en las giras promocionales) se conoció el pasado 14 de febrero en el restaurante japonés en el que ella trabajaba. Como si de una verdadera Cenicienta se tratase, la joven encontró a su ‘príncipe azul’, el día que el actor fue a comer con unos amigos y quedó hechizado por ella. Tanto que la pidió que fuera su acompañante en la entrega de los Oscar unos días después. Aprovechando su estancia en la capital, el protagonista de La Roca, gran amante de la gastronomía española, quiso que tanto su mujer como su compañera de profesión degustaran algunas especialidades típicas y tras asistir a la fiesta de presentación de la película, cenaron en un conocido restaurante.

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