La romántica boda de Gena Lee Nolin, la conocida protagonista de Los vigilantes de la playa

—¿Alguno especial?
Vinieron muchos amigos de Phoenix, por supuesto, y también de Vancouver, que es el lugar de origen de Cale. También asistieron muchos amigos míos de Los Angeles, lo cual fue fantástico. ¡Quería que viniera David (Hasselhoff), pero no pudo porque estaba en Londres actuando en el musical Chicago . Fue una lástima, porque es muy amigo mío. Es como de la familia. En su lugar vinieron su mujer y su hija y me hizo mucha ilusión. Respeto mucho a David. Estoy muy orgullosa de él, por cómo se mantiene a flote y sale adelante. Vi Chicago en Broadway y estuvo fabuloso.

—¿Quién te llevó al altar?
La persona más importante en mi boda, mi hijo, Spencer, que participó de forma especial en la ceremonia. ¡De hecho, fue él quien me llevó hasta el altar! Desde el principio le dije: ‘Es nuestro día, es nuestra boda’. Quería que supiera que era una parte esencial de lo que estaba haciendo.

’Fue una ceremonia religiosa’
—Cuéntanos algo de la ceremonia...
Fue una ceremonia religiosa, aunque no se celebró en una iglesia. Hubo lecturas y oraciones maravillosas y también una vela de la unidad. Después de la ceremonia dimos una recepción y me cuesta describir lo bonito que era todo. Entrar en la sala era como pasear por un jardín de flores, estaban por todas partes y reinaba un aroma increíble. Cubrían el salón entero. Hubo música en vivo, una cena, y después un baile con un grupo musical en directo.

—¿Cómo era el vestido que llevaste?
¡En realidad, tuve dos! (dice entre risas). Sé que es algo inusual, pero ya había elegido un vestido cuando el diseñador me prestó otro. El primero era muy tradicional y romántico, diseñado por Monique L’Houleil. Era muy clásico, con un lazo alrededor de la cintura, falda larga, gamuza en seda y velo. El segundo vestido, que había sido el original, pasó a ser el de noche. Era espectacular, en seda blanca, sin tirantes y con falda de corte sirena. Fue increíble, tuve mucha suerte de poder llevar los dos.

—¿Tenéis intención de aumentar la familia?
Hemos estado una semana en México de luna de miel, y fue fabuloso, pero me alegré de estar de vuelta y seguir adelante con mi vida familiar. Sin duda intentaremos tener hijos, pero esperaremos un tiempo, quizá un año. Quiero concentrarme primero en esta familia antes de que llegue otro miembro, y cuando lo hagamos, creo que sólo querremos uno. Ya es suficiente con Spencer y Caia.

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