Javier Bardem y Alejandro Amenabar recogen el éxito de 'Mar adentro' en el Festival de Venecia

Con dos Copas Volpi a sus espaldas y una nominación al Oscar al mejor intérprete masculino, precisamente por el papel del poeta cubano, Javier Bardem llevará el testimonio vital de Ramón Sampedro a Estados Unidos. ‘Me servirá también un poco como presentación de mi currículum. Esto es lo que me interesa hacer, si tenéis algo parecido a esto, me lo dais. Sino, pues nada’, explicó. ‘Me apetece en estos momentos echar un vistazo más fuerte a lo que me ofrecen en Estados Unidos’, concluyó.

La llegada de Mar adentro a las pantallas está marcada por el apoyo del actor al cine comprometido, un cine que ‘hable de cómo las instituciones políticas y religiosas condenan al ser humano a no ser libre en sus derechos’. Un compromiso con la realidad que el jurado de Venecia subió por segunda vez al podium, con el León de Oro para la británica Vera Drake y la Copa Volpi para su protagonista, Imelda Staunton.

De la mano del director Mike Leigh, nos adentramos en el Londres de 1950, hogar de una madre ejemplar que se dedica a ayudar a abortar a mujeres angustiadas por su situación, mujeres que no tienen los suficientes recursos para recibir un tratamiento en una clínica. Ella no piensa en la bondad o maldad de sus actos, sino que actúa con el convencimiento de que está ayudando a esas desconocidas a solucionar un problema, aunque su ‘bondad’ la llevará ante la justicia y ante el juicio de los que la rodean.

Bajo presupuesto
De nuevo un relato con nombre propio, que ahonda en el polémico problema del aborto; de nuevo una denuncia, una lucha por las convicciones de un personaje. ‘En un mundo cínico como es el nuestro es maravilloso cuando películas independientes de bajo presupuesto son reconocidas’, comentó el director. ‘Todas las películas son difíciles y esta no ha sido una excepción. Se ha rodado en condiciones difíciles y con un presupuesto ridículo’, explicó Leigh.

El palmarés de Venecia se completó con el premio al mejor director que fue para el surcoreano Kim Ki-duk, que plasma en su película Binjip la vida de dos jóvenes ‘okupas’, y con el premio honorífico a Stanley Donen, que entregó una espectacular Sofía Loren.
Por la ciudad de los canales han pasado estos días estrellas americanas como Tom Hanks, Tom Cruise, Robert de Niro, Nicole Kidman o Angelina Jolie y se han visto películas de aventuras marinas, viajes sin retorno y dramas clásicos. Un festival que cierra sus puertas con el respaldo a esas historias humanas y reales que nunca pasan de moda.

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