Javier Bardem y Alejandro Amenabar recogen el éxito de 'Mar adentro' en el Festival de Venecia

Dos películas comprometidas, dos temas polémicos y dos premios para cada una de ellas. Las quinielas de Venecia no fallaron y las favoritas del público y la crítica se convirtieron en las favoritas del jurado. La inglesa Vera Drake y la española Mar adentro recogieron los máximos galardones en la ciudad de los canales en una noche sin demasiadas sorpresas.

La historia que Alejandro Amenabar narra en su película es la historia de un nombre propio, Ramón Sampedro, que luchó hasta el final por su vida y su muerte. El derecho a la eutanasia centra el hilo conductor de una cinta que ha obtenido el León de Plata, Premio especial del Jurado, y la Copa Volpi al mejor actor. ‘Queríamos ser responsables y no herir la sensibilidad de nadie, pero sí posicionarnos y tomar partido, que en este caso significa defender la libertad de elegir’, comentó Amenabar. Una libertad y un derecho que, según el director, era de Ramón, ‘él era el que debía decir que su vida era suya y actuar según su criterio’, concluyó. El director, de 32 años, confesó que esta película era un ‘homenaje a los que se van y un bálsamo para los que se quedan, un modo de reconfortar a los que han perdido a seres queridos’.
El éxito de la cinta, que comenzó con ‘el entusiasmo y el calor que mostró la gente que la ha visto’, culmina en este premio que, en palabras de Alejandro, es el inicio ‘del maravilloso viaje que se dispone a realizar el equipo por todo el mundo con la película’. ‘Ahora es cuando empieza a navegar, nunca mejor dicho, mar adentro’, concluyó.

Un premio compartido
El gran protagonista de una noche de alegrías para el cine español fue una vez más Javier Bardem. Meterse en la piel del tetraplégico gallego no ha sido fácil para el actor, ‘sobre todo por el distanciamiento’ que existe entre ambos en cuestión de edad y, por supuesto, condición física. ‘Pero interpretar a Ramón Sampedro no ha sido una experiencia traumática, sino todo lo contrario: para mi ha supuesto un bonito viaje hacia la calma’, explicó el actor.
Javier subió al escenario de Venecia a recoger su Copa Volpi de manos de una bellísima Scarlett Johansson y comentó que se sentía muy agradecido por el premio, aunque la mayor parte de él correspondía a Ramón Sampedro: ‘Lo digo con absoluta sinceridad, el 95% es suyo y el otro 5% es suerte. Ramón era un ser con un peso y una entidad que trasciende cualquier interpretación. Con este premio se está reconociendo una historia increíble, narrada magníficamente por Amenabar’, dijo.

La segunda Copa Volpi
Ya es la segunda vez que Javier Bardem, a sus 35 años, pisa el escenario del Festival italiano para recoger un premio. En el año 2000, su interpretación del poeta homosexual cubano Reinaldo Arenas en Antes de que anochezca, del estadounidense Julian Schnabel, obtuvo otra Copa Volpi. Dos personajes con una vida dura, llena de obstáculos y de lucha: ‘Tanto Reinaldo Arenas como Ramón Sampedro fueron personas excepcionales que han dado la vida por algo, que nos han dejado un testigo de libertad, de tolerancia, de respeto y de ética en contraposición con la religión y el dogma que tenemos que recoger’, indicó el actor.

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