Sofía Loren, deslumbrante al cumplir setenta años

Como actriz tiene dos Oscar y como madre, dos hijos: su profesión se ha visto coronada con dos estatuillas de Hollywood (en l961 por Dos mujeres y en l991 por su brillante trayectoria cinematográfica), y su vocación maternal con el nacimiento de Carlo, de 36 años y Eduardo, de 31, nacidos de su matrimonio con el productor Carlo Ponti con quien se casó a los 23 años y junto al que ,en 2007, espera celebrar sus bodas de oro.

Es Sofía Loren, la gran dama de la gran pantalla, que ha sido elegida ‘La mujer más bella del siglo XX’, y ha entrado en el XXI, es decir, en el tercer milenio, con fuerza y decisión porque, aunque estos días da el paso de un nuevo año en su vida, afirma que, en el fondo de su alma, esa alma que va a bordo de su escultural cuerpo y de su impresionante belleza, sigue siendo, a pesar del peso y el paso de los años, el alma de una adolescente, tal y como nos dice en esta entrevista exclusiva.

‘Todo me ha sido dado’
Sofía está ante nosotros en el salón principal de la casa, un salón en el que aparece, en preferente lugar, un piano, símbolo de la pasión que por la música siente Carlo, su hijo mayor, que es director de orquesta sinfónica, sobre el que la actriz quiso, precisamente por eso, partir su tarta de cumpleaños. Y, por uno y otro lado, vemos fotografías que son historia, tanto familiar como de una apasionante época del cine en cuya historia la actriz tiene un lugar preferente.

-Sofía¿cómo se ve la vida desde la altura del tiempo y de la experiencia?¿En su caso está satisfecha con la forma en que la ha ido sucediendo todo?
Una mujer cuando se siente realizada tanto profesionalmente como vitalmente, ve, sin duda, la vida de forma maravillosa. Al menos, yo no puedo verla de otra manera porque debo decir que todo lo que le había pedido a la vida...me ha sido dado. Diría que incluso mucho más de lo que yo esperaba y de lo que pensaba tener. Por eso hoy soy una persona contenta, feliz...porque veo que mis hijos se crían bien, se sienten realizados y tienen un futuro, y porque veo, por otra parte, que dentro de mi tengo esa energía y ese coraje que me hace seguir adelante, una energía y un coraje que espero no me abandonarán nunca ya que sigo teniendo ganas de trabajar.

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