Carmen Morales: 'Mi hijo Christian me ha enseñado muchísimas cosas. Con él he aprendido a difrutar de la vida'

A sus treinta y tres años, Carmen Morales atraviesa uno de los momentos más estables de su vida. Su rostro, tan juvenil como siempre, refleja ahora una madurez y una serenidad que nacen de su interior, reflejo de alguien que ha encontrado su camino. Su hijo Christian, nacido de su relación con Oscar Lozano, pronto cumplirá ocho años y es el centro de su vida. Con él comparte risas, charlas y momentos de complicidad que llenan cada minuto, cada día.

Y en lo profesional Carmen está consolidando su vocación como actriz. Hizo televisión, ha trabajado en el cine y durante los últimos meses se ha subido cada noche al escenario para interpretar "Ninette y un señor de Murcia", de Miguel Mihura, junto a Fernando Delgado, Bruno Squarcia, Elena Sandón y Antonio Medina, quien en su faceta de director de la compañía teatral y productor de la obra fue quien confío en Carmen (a la que conocía del tiempo en la que trabajaron juntos en "Al salir de clase") para el papel.

Hoy, Carmen está feliz y afirma con rotundidad que el amor lo ha dejado, por el momento, en un segundo plano. Sus ojos y su voz desprenden tranquilidad porque, afirma Carmen, se siente muy a gusto consigo misma.

¿Estás contenta de cómo ha ido la obra?
Estoy contenta porque la gente ha respondido muy bien, porque las críticas ha sido muy buenas y sobre todo porque he aprendido muchísimo desde septiembre cuando comenzamos la gira en Zaragoza y no he dejado de aprender función tras función. Estoy encantada.
¿Ser hija de Rocío Dúrcal y "Junior" ha supuesto un doble reto para ti?
Ahora ya no. Al principio sí porque tienes que demostrar que vales. Pero es un orgullo porque si mis padres no hubieran llegado adonde han llegado, no habría esas comparaciones, se habrían olvidado de ellos.
¿Qué has heredado de ellos?
Que soy muy rigurosa y muy disciplinada en mi trabajo y a aprender a superar los pequeños baches de la vida, porque haberlos los hay. Creo que esa fuerza interior la he heredado de ellos.

‘LA MATERNIDAD ME HIZO MADURAR’
¿Y esos baches de los que hablas ten han ayudado a madurar?
Algunos sí y otro no. Básicamente me han ayudado a madurar los que tienen que ver con el terreno sentimental. Te vuelves un poco más fría y piensas las cosas dos veces. Ya no hago las cosas solamente por mí, sino también por mi hijo, es lo primero en mi vida. Christian es algo mío, que ha salido de mi y me encanta aprender de él.
¿A la hora de elegir pareja te has vuelto más exigente por tu hijo?
Sí, claro, por supuesto. Te vuelves muy exigente en el amor porque ya no eres solamente tu, no te tienen querer sólo a ti, tienen que querer a tu hijo también. Esa es la prioridad, no me vale con que me quieran mucho a mi y a mi hijo le dejen de lado.
¿En que te cambió la maternidad?
En todo, pero todo positivo. Me hizo madurar, me ha hecho aprender. Mi hijo Christian me ha enseñado muchísimas cosas, me quedo tonta mirándole cuando me cuenta sus cosas. Aprendo muchísimo y de él, y sobre todo aprendo a disfrutar de la vida.
Carmen, Christian tiene ya casi ocho años ¿Ahora que ha crecido, como le ves?
Es un niño muy noble, entiende muy bien las cosas, es un niño que no hace falta gritarle, cuando hace algo mal me siento con él, le explico, me pide perdón a la mínima, entiende todo perfectamente. Me está funcionando muy bien ser su amiga, soy su madre y si le tengo que regañar lo hago, pero siempre he intentado hablar las cosas, las suyas y las mías. Me encanta comentar con él si estoy contenta o si estoy triste, si un trabajo me ha salido bien, si le ha gustado la obra a él.

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