Antonio Banderas recibe la Medalla de Oro de la Academia del Cine Español

‘Me gustaría reconvertir mi carrera en un hobbie y hacer las cosas simple y llanamente porque me gustan y me interesan’, confesó Antonio Banderas poco después de recoger la Medalla de Oro que le ha otorgado la Academia del Cine Español. Un premio, entregado por la presidenta de la institución, Mercedes Sampietro, que es ‘un estímulo, una ilusión y una responsabilidad y que llega en el ecuador de mi carrera profesional y personal’ comentó el malagueño. Tras mostrar su vena cómica en la segunda parte de Shrek, poniéndole voz a un gato con botas muy particular, el actor español más internacional afirma que, a partir de ahora, ‘voy a hacer los trabajos que llevo en el corazón’.

Una escuela para actores
Su proyecto más inmediato es la vuelta a los escenarios de Broadway, avalada por el éxito obtenido el año pasado con el musical Nine, porque ‘el teatro es el medio con el que primero me ilusioné’. Quizás por ese amor al teatro, el actor tiene en mente la creación de una fundación Teatro del Puerto, que dotará a Málaga de los espacios teatrales que ‘yo no tuve cuando empecé’. Será una escuela para actores en la que el artista espera contar con la colaboración del Actor’s Studio y de figuras como Al Pacino.

Su tierra natal será de nuevo escenario de su próximo proyecto: la adaptación cinematográfica de ‘El camino de los ingleses’, en la que Banderas se colocará por segunda vez detrás de las cámaras. La obra, con la que Antonio Soler ganó el premio Nadal de este año, está basada en la segunda mitad de los años 70, ‘una época en la que España transitaba de la dictadura a la democracia y yo transitaba de niño a hombre’, comentó el actor. En ‘Locos en Alabama’, su primera experiencia como director, ‘era un extranjero hablando de tabúes en otro pueblo y otra gente. Ahora voy a saltar detrás de la cámara pero en mi propio país, algo que me satisface mucho’, indicó. Un proyecto en el que podrían colaborar actores ya consagrados como Victoria Abril y Juan Diego.

El precio de la fama
Banderas comentó que ha aprendido a tener paciencia en lo que respecta a la expectación que despierta su vida y su trabajo. Explicó que ‘hay personajes que, con la fama, se vuelven monstruos estúpidos. Yo he visto la miseria, llegué a Madrid sin nada y no tuve un peliculón que me lanzara a la fama, sino que fui poco a poco’. Contó además la anécdota de un hombre que llamó a su casa para decirle ‘estoy aquí con mi parienta y hemos venido desde Murcia para verte’: ‘Me quedé alucinado, hay gente que cree que vivimos en Disneylandia y que yo soy el Pato Donald’.

Por supuesto, Antonio Banderas habló de su familia, que le acompaña en sus vacaciones en Marbella. De su mujer Melanie, que fue con él a la gala, dijo que le gustaría dirigirla en alguna película, ‘pero no volver a actuar con ella’. Para su hija Estela del Carmen, desea que realice sus propias ilusiones: ‘Esta profesión no se puede imponer. Ella es libre y yo, como padre, siempre voy a apoyarla’.

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