Kyle MacLachlan, el agente Cooper de 'Twin Peaks', en su mágica mansión de las colinas de Hollywood


Celoso de su privacidad, al actor no le gusta dar detalles sobre su vida actual o sobre las relaciones que mantuvo en un pasado con mujeres tan conocidas como Laura Dern, Lara Flynn Boyle y Linda Evangelista, con la que llegó a estar comprometido: "Lucho por mi privacidad", ha dicho.
Vivió tres años y medio con Laura Dern, a la que conoció en el rodaje de "Terciopelo Azul" y de ella habla desde su corazón de actor: "Durante el tiempo que estuve con Laura Dern, estudiamos juntos con un profesor de actuación en Lenox, Massachusetts "fue un trabajo realmente emotivo, volviendo atrás y desentrañando algunas cosas de la infancia, la adolescencia, este tipo de cosas dolorosas. Ese era el estilo de ella".
Con Lara Flynn Boyle coincidió en el rodaje de "Twin Peaks" y su noviazgo duró dos años y medio. Durante este tiempo se convirtieron en la pareja de moda como consecuencia del éxito que había alcanzado la serie e incluso llegaron a plantearse el matrimonio a pesar de la juventud de Lara (tenía entonces veinte años): "Es una de las razones por la que me siento tan centrado. Lo atribuyo a estar con ella en nuestra casa, con su valla color tierra, tomando un capuchino. Aún no estamos prometidos, pero lo estaremos. No sé cuando, pero la quiero mucho y no tengo duda de que es la mujer con la que me gustaría pasar el resto de mi vida. Llevamos más de dos años de relaciones. Tiene gracia, pero a excepción de un par de escenas, no salimos juntos en la serie", afirmaba Kyle en una entrevista realizada en pleno apogeo de "Twin Peaks".
Pero su noviazgo más duradero fue con Linda Evangelista. El actor y la bella modelo se conocieron en el set de rodaje de un anuncio de los almacenes Barney’s e iniciaron su relación en 1992. En 1996 hicieron público su compromiso a través de un comunicado remitido por sus respectivos portavoces, pero se separaron dos años después sin que hasta el momento hayan trascendidos los motivos de dicha ruptura.

EN EL MISMO LUGAR
Hijo de un agente de bolsa, Kyle, mayor de tres hermanos, se crió en una pequeña ciudad llamada Yakima, en el estado de Washington, la misma zona que albergó la ciudad ficticia de "Twin Peaks". "Cuando iba a la Universidad -recuerda- solía pasar por Snoqualmie Falls, la pequeña ciudad donde se rodó "Twin Peaks". Produce una sensación muy extraña rodar en tu propia ciudad, entre el olor de los pinos, la madera y, por supuesto, el pastel de cerezas". Descubrió su verdadera vocación cuando estudiaba Bellas Artes en la Universidad y acabó matriculándose en Arte Dramático en Washington donde se graduó "cum laude". Comenzó su carrera en el teatro y estando precisamente trabajando en Seattle se presentó a un casting para una película; una prueba de interpretación y dos de cámara sirvieron para convencer a David Lynch de que era el protagonista que buscaba para "Dune".

Quienes le conocen dicen de él que es un hombre perfeccionista, curioso, protector y sencillo al que no le gusta alardear de nada. Si alguien le pregunta cómo se rompió el cartílago de su rodilla hace años, el contestará que "subiendo un camino muy empinado", pero si se ahonda lo suficiente se sabrá que en realidad iba con su novia de entonces, la actriz Lara Flynn Boyle en coche y pasó al lado de una casa que ardía. Se bajó del vehículo, le quitó la manguera a un hombre que regaba su jardín y rápidamente intentó apagar el fuego. Afirma ser descendiente de Johann Sebastian Bach por parte de madre y entre sus aficiones está jugar al golf y al baloncesto, tocar la guitarra y el piano, escuchar a Led Zeppelín, beber café y cocinar elaborados platos italianos.

LA FAMA Y EL AMOR
"Todo eso de la fama me parece divertido. En cierto modo es una especie de barómetro. No tenemos nada que decir respecto si somos utilizados o no, pero en cierto modo es algo positivo, porque demuestra que la gente piensa en nosotros. Me parece estúpido enfadarse o volverse loco, porque eso es lo que conlleva ser actor de Hollywood", afirmaba Kyle MacLachlan hace un tiempo en una entrevista publicada en estas mismas páginas. Y es que, es un actor que no se ha dejado cegar por el estrellato: "El que éste te atrape e interfiera en tu vida depende de cada uno. Puedes controlarlo o dejarlo que te controle a ti. Yo, desde luego, estoy en posición de controlarlo y dejar que haga para mí lo que sea necesario".

Sobre el amor afirma: "Me atraen las mujeres muy sensuales, mi primera reacción tiene que ser física, una especie de intensa atracción. Luego uno descubre otras cosas. Es magnífico mirar a alguien y decir, ¡Dios mio!, realmente te quiero, en cualquier sitio, en cualquier momento y hacer que eso vuelva a ti con la misma pasión". Y Bruce Beresford, que le dirigió en "Rich in love" dijo de él: "Kyle lleva su atractivo con facilidad, él no lo sobrelleva como otros. Y no es un hombre aburrido, es corriente pero interesante, algo que es difícil de encontrar".

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