Divorcio millonario para Jude Law

La actriz inglesa Sadie Frost ha solicitado diez millones de libras (unos 15 millones de euros) de su ex marido, Jude Law, como parte del acuerdo de divorcio que ambos iniciaron en octubre de 2003.

Sadie Frost pidió la suma global de cinco millones de libras, más la propiedad que la pareja compartía, que tiene un valor de también cinco millones de libras. A estos diez millones se le añade 20.000 libras mensuales que la actriz le pide a Law para la educación y el bienestar de sus tres hijos, Rafferty, de siete años, Iris, de tres, y Rudy, de dieciocho meses.
La millonaria demanda responde al despegue que ha experimentado la carrera de Law, quien cobró diez millones de dólares por protagonizar Cold Mountain, que además le aportó una nominación al Oscar.

Law y Frost se conocieron en el debut cinematográfico del actor, Shopping: de tiendas, en 1994, y en ese entonces Frost era la estrella. Era reconocida por su trabajo como actriz, había interpretado a Lucy en Drácula, de Francis Ford Coppola, y ya conocía lo que significaba tener que exponer su vida privada por haber estado casada con Gary Kemp, miembro del grupo musical Spandau Ballet, con quien tiene un hijo.

Al contraer matrimonio, la actriz comenzó a trabajar menos, mientras que Law no paró de ascender hasta lograr la popularidad con El talento de Mr. Ripley, de Anthony Minghella. A partir de ese momento él forjó una carrera a ambos lados del Atlántico, mientras ella se dedicó a su línea de lencería y al cuidado de sus hijos con escasa intervenciones en el cine.

Hace poco más de un año se empezó a hablar de crisis en la pareja, de peleas e infidelidades y se apuntó a que Nicole Kidman se había interpuesto en el matrimonio, algo que la actriz australiana negó en repetidas ocasiones llegando a ganar una demanda contra un rotativo británico. El matrimonio finalmente se separó en octubre de 2003. Actualmente ambos han rehecho su vida sentimental: el actor junto a la joven Sienna Miller y su ex mujer con Jackson Scott- y viven a poca distancia el uno del otro en el barrio londinense de Primrose Hill.

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