Brad Pitt: 'Lo mejor en la vida es la familia'

Liberado de su larga cabellera de rock que tuvo que llevar para Aquiles y, en su lugar, con un cortísimo corte de pelo como del Ejército, Pitt, ahora de cuarenta años, rezuma felicidad sobre sí mismo. Aparte de su genéticamente bendecida apariencia, él no ha estado siempre tan seguro de sí mismo como uno podría imaginar. —La palabra «sex symbol» parece englobar demasiado, tanto si se lucha por o contra esa imagen —dice Pitt. Con esta afirmación cabe preguntarle: «¿Es irritante ser Brad Pitt?».
—En ocasiones (se ríe). La meta es permanecer como artista y no como una personalidad. A veces eso es un desafío. El actor está encantado de ceder la imagen del «sex symbol» a su compañero de reparto Orlando Bloom. Curiosamente, cuando Bloom trabajó con Johnny Depp en «Piratas del Caribe», las chicas todavía encontraban a Depp más fascinante que a su joven compañero Bloom. «No es asunto mío», dice Pitt.

—¿Qué me dices del hecho de haber cumplido los cuarenta?
—No fue ningún trauma. Estuvo bien.
Famosamente comedido, tampoco tiene mucho que decir sobre su matrimonio con la «chica de oro americana», Jennifer Aniston. Todos hemos leído de la mansión Pitt-Aniston, de 13,5 millones de dólares, en Beverly Hills, en la cual Pitt trabajó como arquitecto, su mayor «hobby» cuando no está trabajando. Como Paul Newman o Robert Redford en su día, otros dos hombres atrapados en un atractivo cuerpo, Pitt dice: —No quiero que se ponga el énfasis en eso. Siento que es muy fácil para mí y que es también una trampa porque siempre puedes recurrir a ello. Eso es algo que definitivamente no quiero hacer. Como Depp, Brad ha tenido que convencer a uno o dos directores para que le cogieran en los más adversos papeles que hizo en el pasado. Y cuando mejor se lo ha pasado es cuando los directores le llamaron para explotar su quintaesencia de chico «sexy».

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