Geraldine Chaplin homenajeada en el Festival de Cine de Málaga

La ciudad que presenció su puesta de largo ante las cámaras ha querido rendirle un cálido homenaje 40 años después. Lo cierto es que su debut lo disfrutó con tan sólo ocho años de la mano de su padre, Charles Chaplin, en una pequeña aparición en una obra maestra del cine, Candilejas. Pero su primer trabajo como actriz se desarrolló en la ciudad malacitana. Después de más de 90 películas, algunas bajo las órdenes de directores del prestigio de Alain Resnais, Richard Attenborough o Martin Scorsesse, el Festival de Cine de Málaga, en esta su séptima edición, ha decidido reconocer toda su trayectoria profesional otorgándola el Premio Málaga.

La persona elegida para hacerle entrega del galardón no podía ser otra que el realizador Carlos Saura, con quien Geraldine coincidió durante el rodaje de Doctor Zhivago de David Lean. Desde entonces vivieron una relación de años, fruto de la cual son sus nueve largometrajes en común, el último de ellos Mamá cumple 100 años en 1979.

La segunda jornada del festival acogió el estreno detrás de las cámaras del prolífico Pablo Carbonell, quien en Atún y chocolate se encarga de la dirección, da vida al protagonista y firma el guión. Carbonell interpreta a un marinero que intenta sobrevivir al lado de su mujer (María Barranco) en el pueblo gaditano de Barbate. La crítica ha visto con buenos ojos y esperanza la ópera prima del, ahora, realizador.

La otra película en concurso que pudo verse fue Incautos, de Miguel Bardem, trabajo que cuenta con las actuaciones de reconocidos actores como Federico Luppi, Victoria Abril y Ernesto Alterio, encargados de representar la historia de unos timadores, cuyos engaños se suceden incluso entre ellos mismos.

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