Trio de damas con estilo, 'glamour' y buen gusto

No era fácil. No lo fue. Pero se consiguió, porque de por sí, a las leyendas les gusta lucir solas. Si acaso consigo mismas. Hablar con una, sentarla para ser retratada, para conversar una a una, cara a cara, boca a boca. No era, no es empresa difícil. Reunir a dos, citar a tres a la misma hora y en el mismo sitio era difícil, por no decir imposible. Sin embargo … Esta es la historia que cuenta un encuentro de tres de las mujeres más deseadas por los medios de comunicación de todo el mundo, reunidas por su propio deseo,«por un verdadero asunto de corazón »:para ayudar a una causa benéfica. Esta es la crónica de un retrato fascinante y excepcional que ellas quisieron hacerse juntas, eligiendo para ello a ¡HOLA! y al viejo cronista contador de historias —lo mío, ya saben, es ver, oír y contar —.En el fondo, uno es sólo eso, un coleccionista de leyendas —que no sé lo que sería de uno sin el rito del mito —,que me fue encargada la tarea de contar la historia de esa «gran foto ». Coleccionista de estrellas de toda la vida, astrónomo y astrólogo, era una ocasión irrepetible. La cita, a las dos de la tarde en un hotel de Londres. Frío y lluvia en la ciudad hoy más vigilada de su meridiano. El código ¡HOLA!l lo tenía previsto. Se había trabajado en silencio largamente durante muchos días. Ya saben ustedes que observar el paso de un cometa prodigioso es de por sí un milagro. Dos en línea cada cien, quizá mil años; los tres en suerte, una vez en la vida. Y no es por exagerar, pero había lo que dice el dicho de Hollywood: «Más estrellas en el suelo que en el cielo ».

Trío de damas, trío de reinas, trío de ases
Y además, la primavera ya en el almanaque de las tres grandes. Trío de damas, trío de reinas en el juego ganador. Trío de ases. Las tres, cada una la más grande en lo suyo. Gwyneth Paltrow, dueña de un Oscar merecido —impresionante su última actuación haciendo de la gran poeta Silvia:«La vida me ama »,hay un momento que lo dice — llegaría la primera al hotel The Hempel, un sitio único, soñado por una misteriosa y brillante diseñadora que también forma parte de la leyenda, Anouska Hempel, en Garden Square, al Norte de Londres, en el elegante marco de Hyde Park. Una relaciones públicas hindú de color piel canela con el punto escarlata en la frente e impecablemente vestida de negro nos va mostrando las «suites »,los grandes espacios vacíos, desnudos, blancos, donde arde un fuego de primavera. Sillas indias, a veces una orquídea nacida entre las negras arenas, en las «toilettes » blancas.. Piedras de río. Recuerdo, no sé por qué, en este instante el impresionante caserón, lo último de César Manrique de Moro Veloso en lo más alto de Fuerteventura, uno de los más hermosos y alucinantes lugares de Europa, en el vértice de tres continentes, la luna al alcance de la mano.

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