Los Oscar: una pasarela de moda llena de lujo y 'glamour'

Ellas eligieron vestidos con brillos y en colores claros, y ellos, esmoquin

Nada ha tenido que ver este año con la pasada ceremonia de entrega de los Oscar. Si en 2003 el color negro reinó en la alfombra roja del Kodak Theatre de Los Ángeles como símbolo de duelo por la guerra de Irak, en la 76ª edición de los premios cinematográficos, tonos claros (blanco, crudo, beige, celeste, gris perla...), pedrería, mucha sensualidad con pronunciados escotes tanto en el pecho como en la espalda y faldas con largas colas fueron la nota predominante.

Todas las actrices y actores quisieron brillar con luz propia en la noche más importante del séptimo arte. Diseñadores de todo el mundo y creaciones tanto de Alta Costura como de prêt-à-porter se dieron la mano para potenciar el glamour de Hollywood en todo el mundo. Y, de entre todos los modistos elegidos, un nombre propio: Tom Ford. ¿Por qué este reconocimiento? El tejano tuvo el privilegio de vestir a Charlize Theron, la triunfadora de la noche. La bellísima protagonista de Monster, galardonada con el Oscar como ‘Mejor Actriz Protagonista’, eligió un vestido de chifón color maquillaje con apliques de cristal y larga cola, que Ford diseñó bajo el sello de Gucci; firma por la que también se decantó Susan Sarandon, que prefirió una creación sobria en seda stretch de color negro.

Donatella Versace también tuvo el honor de vestir a muchas de las protagonistas de la noche. Así, con creaciones de la diseñadora italiana, pudimos ver a Catherine Zeta-Jones, guapísima de rojo; a la nominada Naomi Watts, con un vestido color vainilla y escote palabra de honor; y a Julianne Moore, con un diseño en blanco roto de pronunciado escote y falda évasée. Por su parte, Karl Lagerfeld para Chanel fue el elegido por la espectacular Nicole Kidman, imagen de esta firma, que lució un traje de corte retro en color gris perla y con apliques de plumas en la falda; y por Vanessa Paradise, con una creación de Alta Costura otoño-invierno 2003-2004 en color blanco y con pedrería. Así mismo, el genial Valentino fue el artífice de los vestidos de Jennifer Garner, con un diseño vintage en tonos naranjas; y de Jada Pinkett Smith, esposa del actor Will Smith que llevaba un modelo con estampado de flores.

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