La sandalias de brillantes de Stuart Weitzman, convertidas ya en todo un clásico de los Oscar, volvieron a despertar una gran expectación sobre la alfombra roja. Este año le encargada de lucir en sus pies tan preciadas joyas ha sido la cantante Alison Krauss, ganadora de tres premios Grammy y candidata al Oscar a la mejor canción original por Cold Mountain.

Aproximadamente dos millones de euros cuestan las citadas sandalias, que en esta ocasión están adornadas con 565 diamantes. Es el tercer año que el prestigioso diseñador crea los zapatos para los Oscar. En 2002 fue la actriz Laura Elena Harring quien levantó toda la expectación con unas valoradas en un millón de euros.

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