Así fue la gran fiesta de los Oscar

En aproximadamente tres horas y media -la ceremonia de 2002 fue la más larga de la historia sobrepasando con creces las cuatro horas, por lo que ya el año pasado se limitó la duración de los discursos a cuarenta y cinco segundos- la Academia de las Artes y las Ciencias de Hollywood ha entregado sus preciados galardones en una gala marcada por los cinco segundos de desfase con los que la cadena ABC, responsable de la transmisión, ha querido evitar escenas como la protagonizada por Janet Jackson y Justin Timberlake en la final de la Superbowl, así como por el regreso del glamour al que nos tiene acostumbrados y por la recuperación del tradicional paseo de la alfombra, eliminado la edición anterior por la guerra de Iraq. Setenta mil flores adornaban la entrada y el interior del Kodak Theatre que, por tercer año consecutivo, ha albergado la gran fiesta del cine. Y nadie ha faltado a la cita.

El 76º aniversario de tío Oscar ha brillado con luz propia gracias al empeño de los organizadores, que han centrado todo su esfuerzo en recuperar la audiencia perdida al año pasado (la gala fue seguida por treinta y tres millones de personas en Estados Unidos, veintidós menos que el año anterior) con vídeos al estilo de los que emite la cadena musical MTV para llegar a un público más joven, y con la presencia sobre el escenario de un maestro de ceremonias que siempre ha dado muy buen resultado, Billy Crystal. Tras cuatro años de ausencia en la ceremonia y por octava vez en su carrera, el actor ha llenado la entrega de premios con su especial humor.

Una ceremonia sin sorpresas
Ha sido esta quizá una de las ceremonias con menos sorpresas de los últimos años, lo que le ha restado cierta emoción y frescura, en las que una a una se han ido cumpliendo todos los pronósticos . Ha sido este "el año de los anillos" tal y como se venía denominado en Hollywood desde hace semanas en la creencia de que la máxima aspirante triunfaría en la mayoría, si no en todas, de las candidaturas en la que estaba nominada, tal y como ha sucedido. El señor de los Anillos, El retorno del rey se ha convertido en la gran triunfadora consiguiendo las once estatuillas a las que optaba, incluidas las de mejor guión adaptado, mejor director y mejor película, una recompensa al ostracismo con el que la Academia trató las dos anteriores cintas de Peter Jackson.

Las alegrías y las decepciones
Tampoco ha habido sorpresas en las categorías de interpretación, ya que tal y como apuntaban las predicciones, Renée Zellweger, en su tercera nominación consecutiva al Oscar, se ha alzado con el premio a la mejor actriz de reparto por Cold Mountain, así como Tim Robbins ha ganado en la misma categoría pero en el apartado masculino, Charlize Theron, tal y como se presagiaba también, ha conseguido la estatuilla por su trabajo en Monster y Sean Penn por Mystic River. Aunque sí ha habido decepciones, como la de Bill Murray, el otro gran favorito junto a este último para conseguir el premio como mejor actor, que ha visto como se le escapaba de las manos, o la de películas como Master and Commander. Al otro lado del mundo, que con diez nominaciones sólo se ha llevado dos premios, Seabiscuit, que se seis no ha conseguido ninguno o Cold Mountain, que como venía ocurriendo en otras entregas de premios, se ha tenido que conformar con el galardón conseguido por Renée Zellweger.

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