Las estrellas de Hollywood se fueron de fiesta tras los Oscar

Tras la entrega de los Oscar no podían faltar las tradicionales fiestas que tienen lugar por diversos lugares de Los Angeles, hasta convertir Hollywood en una gran celebración. Actores y actrices, directores, guionistas…, el mundo del cine se repartió por una ciudad que se había echado a la calle para celebrar la gran noche. La cena y baile de gala conocidos como ‘Governors Ball’, que tiene lugar en el gran salón del Kodak Theatre una vez finalizada la ceremonia, supone la primera parada de todos los invitados antes de repartirse por las numerosas fiestas que se organizan esa noche en la meca del cine.

Cena y baile de gala
En ella se dieron cita todos los invitados a la gala, desde una desbordante Charlize Theron, que no dejó de prodigarse muestras de cariño con su novio, Stuart Towsend (más tarde la pareja se iría a la de la revista Vanity Fair) hasta Renée Zellweger, pasando por el equipo de Mystic River, el de El retorno del rey exultante por los once Oscar conseguidos, Julia Roberts, y un largo etcétera.

Un menú de lujo
Como viene siendo habitual en los últimos años, fue el prestigioso chef Wolfang Puck, del famoso restaurante Spago, el encargado de poner sus fogones al servicio de los asistentes con deliciosas creaciones que hicieron las delicias de los más exigentes paladares. Ganadores y perdedores se sentaron en mesas redondas y rectangulares vestidas en tonos azules, moka y dorados y degustaron, entre otras cosas, las tres mil estatuillas de chocolate bañadas en polvo de oro que se sirvieron como postre sobre tarta vienesa con chocolate Dobos de doce finas capas y envuelta en una cinta azul acompañada por helado de café y una galleta azucarada en forma de Oscar. Pero antes del dulce los invitados probaron otras delicias culinarias como. Filet Mignon con langosta de Maine acompañado por puré de apio, dos salsas de trufas ralladas negras de Perigord (Francia) -al precio de unos 1.500 euros el kilo (se utilizarán aproximadamente siete kilos y medio)- y patatas al horno aderezadas con nata y caviar iraní. Los aperitivos que se sirvieron incluyen espárragos envueltos con prosciutto, ensalada de alcachofas marinadas, salmón ahumado cortado con la silueta de Oscar, remolacha y queso de cabra Napoleón, brochetas Tapenade de oliva con queso de cabra, tomates confit y queso parmesano rallado con pimientos al horno.

La fiesta de Elton John
Otra de las fiestas que más arraigo siempre tienen es la celebrada por Vanity Fair, que es casi punto de reunión obligado de estrellas. Ese ha sido el caso de Will Smith y su mujer, Jada Pinkett o del conductor de la gala, Billy Crystal, que acudió con su esposa Janice. Otra de las tradicionales celebraciones puntuales a su cita anual con los Oscar fue la que organiza desde hace doce años Elton John para recaudar fondos en la lucha contra el sida. Los invitados, entre los que se encontraban Paulina Rubio, Donald Trump y su novia, y Rebecca Romijn Stamos con su marido, John Stamos, fueron recibidos con un cocktail de bienvenida seguido de un una cena de cinco platos durante la que se retransmitió la gala. Para este evento tan especial el diseñador Stanlee Gatti volvió a crear otra espectacular puesta en escena para este acto. El diseñador con base en San Francisco transformó el pabellón en un mágico espacio infundiendo colores únicos como el lima y verde, café con leche y azul cielo con influencias tropicales. Se subastó asimismo un Bentley Continental GT, reconocido como "el coche más bello de mundo" por el jurado de los prestigiosos Premios del Diseño 2003 en Italia. El año pasado el evento recaudó 500,000 dólares para la Fundación del cantante.

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