Charlize Theron en el mejor momento de su vida: 'Ahora siento que mi carrera ha tomado la dirección que yo quería'

Pero el retrato que la actriz hace de Wuornos va más allá de la simple transformación física. Tanto es así que la suya ha sido catalogada ya como una de las mejores interpretaciones del año. "Ha logrado uno de los cambios más sorprendentes en la gran pantalla", escribía hace unos días la crítica estadounidense, que ha recibido el filme con aplausos. "Ahora siento que mi carrera ha tomado la dirección que yo quería darle desde el momento en que decidí cambiar el ballet clásico por el cine", afirmó recientemente en una entrevista. "Antes se decía que una chica guapa, para lograr un Oscar, debía interpretar un papel de fea", admitió durante su reciente estancia en el Festival de Cine de Berlín consciente de que ese es uno de los tópicos con los que se tiene que enfrentar en su candidatura a los Oscar.

Algunos críticos han señalado que la actriz ha podido aportar tantos matices a su papel porque ella, al igual que su personaje, tuvo una adolescencia difícil. En 1990, cuando ella tenía quince años, su madre mató a su padre en defensa propia. Pero Charlize, que durante años afirmó que este había muerto en un accidente de tráfico, negó en Berlín cualquier interacción entre su pasado y la película: "No tiene nada que ver. Aquello ocurrió hace trece años".

Se crió en una granja
Charlize Theron nació y se crió en Bernoni, una localidad eminentemente agrícola situada a las afueras de Johannesburgo, en Sudáfrica, donde sus padres, Charles, un inmigrante francés dueño de una compañía de construcción, y Gerda, alemana, tenían una granja. Afirma que recuerda una infancia más o menos feliz pero muy solitaria en la que su mejor amiga era una cabra llamada Bok. Sus juguetes fueron los animales y el amor que sentía hacia ellos le dejó tal huella que hoy, no sólo vive rodeada de mascotas (actualmente dos perros y un gato y recientemente ha afirmado que está pensando en comprarse un cerdo), sino que es una activista comprometida en la lucha por los derechos de éstos.

Aunque siendo una adolescente y tras ganar un concurso de belleza se marchó a Milán a trabajar instalándose más tarde en Estados Unidos, Charlize no olvida sus raíces: "Sería una hipócrita si hablara mal de Hollywood. Digamos que soy una buena visitante. Digamos que es mi nuevo hogar, pero no pienso como una americana ni creo que deje nunca de sentirme como una granjera sudafricana. Uno es lo que es no importa donde se encuentre. Y yo crecí en una granja rodeada de animales y de juegos campestres. Siempre me he sentido más cómoda en el campo que en la ciudad e intento llevármelo allí donde vivo", afirmó en una entrevista publicada recientemente.

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