Las estrellas de Hollywood brillaron en la entrega de los 'Oscar' británicos

La nueva promesa del cine
Scarlett Johansson, que deslumbró un traje de Prada, se alzó con el premio a la Mejor actriz por su trabajo en este mismo filme. A sus diecinueve años, esta joven intérprete, que optaba al premio por partida doble (ya que también era candidata por La chica de la perla) está considerada una de las grandes promesas de la gran pantalla.

En la categoría de mejor actor secundario, el triunfador resultó Bill Nighty por su cómica interpretación de un veterano rockero en Love Actually, la comedia romántica que la pasada Navidad abarrotó las salas de cine en el Reino Unido y otros países europeos.

Una ceremonia con humor
Los Bafta -una máscara de bronce que simboliza el teatro griego- están considerados los premios cinematográficos más prestigiosos del Reino Unido y se han consagrado como la gran antesala de los Oscar de Hollywood. La ceremonia se celebró, como viene siendo tradicional, en el cine Odeón de la céntrica Leicester Square, abarrotada de cinéfilos y curiosos que desafiaron al frío londinense para ver de cerca a su ídolos desfilar por la alfombra roja.

Entre las estrellas que más pasiones suscitaron sobresalieron los actores Jude Law, Johnny Depp y el puertorriqueño Benicio del Toro, todos ellos ataviados de elegante traje negro y muy simpáticos, repartiendo autógrafos y sonrisas. Asimismo, actrices como Emma Thompson, con un espectacular diseño de María Grachvogel, y Alicia Silverstone, que presentaron varios galardones, se llevaron una gran ovación del público, al igual que la directora Sofia Coppola, que atendió con amabilidad y paciencia a algunos de sus admiradores.

Sin la pompa típica de las ceremonias de Hollywood pero con mucho humor inglés, la gala estuvo presentada un año más por el actor británico Stephen Fry, quien hizo reír a los presentes con sus chistes y supo salvar con gracia algún que otro fallo técnico.

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