Los Goya cumplen la mayoría de edad entre cientos de anécdotas

La directora de Mi vida sin mí balbuceó, "nada, que es un rollo", dijo. Realizó ciento y una carantoña ante la cámara. Nerviosa, emocionada aseguró que no esperaba este Goya (el del Mejor Guión Original): "Con eso de que la peli es en inglés". La cineasta bromeó sobre el tema de las pegatinas (hubo gran polémica y hasta tres modelos distintos de pegatina, en repulsa a ETA, a favor de la libertad de expresión y a favor de Julio Médem): "Yo, yo llevaba una pegatina pero como el traje es de nylon...". La alegría de Isabel Coixet fue doble ya que su compañero sentimental, Chop Suey, ganó el Goya a Mejor Canción Original.

Héctor Alterio: "Esto es demasiado"
Héctor Alterio subió al estrado a recoger el Goya Honorífico de las manos de sus hijos, Malena y Ernesto Alterio. En esos momentos, se oyó uno de las ovaciones más largas de la noche. El actor argentino contuvo las lágrimas, humedecían unos ojos de un azul más intenso que nunca, y no pudo menos que decir: "Es demasiado, pero gracias". Así, agradecido y suave, pidió respeto a la libertad de expresión.

No hay perdedores
Los que pudieran considerarse perdedores de la noche, Vicente Aranda y David Trueba supieron ver la parte positiva. El director de Los soldados de Salamina (que logró un merecido Goya a Mejor Fotografía) ya había preconizado: "En los premios, el fracaso y yo somos un viejo matrimonio". Por su parte, Yvonne Blake, cuando recogió la estatuilla, el cabazón como le llamó, a mejor vestuario, se rió pensando en la gran paradoja de que una inglesa hiciera unos trajes "de bandoleros".

Lágrimas de la actriz y actor revelación
Quizá quien más lloró, quien menos pudo contener las lágrimas fueron los dos actores premiados anoche en la categoría de Mejor Actor y Actriz Revelación: Fernando Tejero se lo dedicó explícitamente y emocionado a su compañero de reparto, Ernesto Alterio que no logró el galardón. Por su parte, la jovencísima María Valverde afirmó que bastante maravilloso había sido rodar una película, y que el premio la superaba. No fue así a otros veteranos como Luis Tosar que ofreció su Goya a Julio Medem. Gesto muy aplaudido por la audiencia.
El cine tuvo su noche. Y los Goya, alcanzaron la mayoría de edad. No exentos de polémica. Pero "el espectáculo continúa".

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