Así es Orlando Bloom, la estrella de moda

De espíritu aventurero -"Si no hubiera sido actor, no se que habría sido de mi. Seguro que estaría volcado en otro tipo de actividades al aire libre"- ha probado todos los deportes de riesgo que se le pusieron a tiro mientras vivió en Nueva Zelanda durante el rodaje. Paradójicamente su peor accidente no tuvo lugar allí (se rompió una costilla al caerse de un caballo), sino mientras estudiaba en Guildhall. Estuvo a punto de quedarse parapléjico al caer de un tejado en 1998: "También me rompí las dos piernas, un brazo, la muñeca del otro, varias costillas, la nariz, un dedo de una mano y otro de un pie y me fracturé el cráneo por tres sitios". Doce días después de ser ingresado en el hospital, milagrosamente salió de él por su propio pie.

Con Kate Bosworth
Admirado por miles de seguidoras, el corazón de Orlando, sin embargo, está ocupado desde hace varios meses. Su relación con Kate Bosworth, la guapa surfista de "En el filo de las olas" es un secreto a voces, pero él no quiere hablar: "Tanto viaje y el tipo de negocio en el que estoy metido dificultan cualquier relación. Bueno, también es cierto que este campo suele ser el más duro para cualquier persona, no sólo para los actores", afirmó recientemente en una entrevista.

Su vida al cuello
Como símbolo de la amistad que ha surgido entre los miembros del reparto de la trilogía, Orlando lleva tatuado en su antebrazo el número nueve. Además, numerosos anillos adornan los dedos de sus manos, incluido el pulgar, y en su cuello cuelgan, algo supersticiosamente, los momentos más importantes de su vida personal y profesional: un trozo de jade que le regalaron en Nueva Zelanda, un poco de piedra de Marruecos... "Me siento muy afortunado porque mis experiencias en Hollywood han sido oportunidades profesionales excepcionales, positivas, así que aún no me he quemado, como se suele decir en este negocio".

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