Elsa Pataki: 'Es totalmente falso. Fonsi y yo estamos juntos y seguimos siendo felices'

—¿Cómo ha sido tu entrada en la serie «Los Serrano»?
—Fantástica. Me llamó directamente Daniel Ecija para plantearme uno de los papeles, y cuando me contó cómo iba a ser mi personaje, me gustó mucho. Yo había seguido la serie cada semana, y desde el principio me di cuenta de que era un trabajo muy cuidado; los actores, magníficos; los guiones, también... Era un proyecto para volver a la televisión.
—Coincide tu entrada con la salida de Belén Rueda de la serie...
—Supongo que al dejar ella la serie buscaron nuevos personajes y pensaron en mí. He firmado diez capítulos y estaré en la pequeña pantalla hasta el final de esta temporada.
—El teatro es tu asignatura pendiente...
—Me apetece mucho, pero para hacer teatro tienes que encontrar el momento y el proyecto adecuados. Supongo que este proyecto llegará, y será la vida misma quien me lo ponga delante.
—¿Consideras que tienes instinto para elegir tus trabajos?
—Es muy difícil saberlo; intento elegir lo mejor posible.

Tiene veintisiete años y comenzó de niña haciendo anuncios de televisión. Su meta ya era por entonces ser actriz, aunque su padre la obligó en cierta medida a hacer otra carrera, la de Periodismo.
—¿Existe algún antecedente en la familia?
—Mi abuelo materno era un actor de teatro rumano. Mi madre dice que lo llevo en la sangre. Fue él quien me introdujo en ese mundo, y me lo mostró con tal cariño y pasión que me enamoré de su profesión en un instante.
—Tu madre estará encantada con que hayas seguido los pasos de su padre...
—Decir en casa que quieres ser actriz asusta mucho a los padres. Es una profesión con muchos altibajos. A mi madre le encantó la idea, porque había vivido ese mundo desde pequeña. Mi padre dijo que sí, pero él creía que debía estudiar otra carrera por si no tenía el suficiente talento como para ser actriz.

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