Así era...y así es...Liz Hurley

Es su mirada el mejor arma de seducción de esta inglesa que conoció el amor casi a la par que su debut en el cine. Se trata de Liz Hurley, novia durante más de una década del galán Hugh Grant. Se conocieron bajo las órdenes del español Gonzalo Suárez, en la evocadora Remando al viento. Antes de aquello, Liz Hurley había pasado, con más pena que gloria, por academias de baile con el pelo rosa y una estética punk muy acorde con aquellos agitados ochenta londinenses.

Se decidió a cruzar el charco y lo hizo coprotagonizando Pasajero 57 con el siempre activo Wesley Snipes. Mientras su carrera parecía marchar viento en popa, no ocurría lo mismo con su vida sentimental. Por aquellos años ocurrió el desagradable incidente entre Hugh Grant y Divine Brown. Elisabeth Hurley, inevitablemente, estuvo en boca de todos, incluidos los medios de comunicación que no paraban de indagar sobre su estado de ánimo. Le salvó el trabajo. Era el rostro de Estée Lauder y no se podía permitir ni un mal gesto que estropeara sus facciones únicas.

Con los años la tormenta fue amainando. Liz Hurley se embarcó en aventuras cinematográficas disparatadas del estilo de Austin Power. Y el amor llamaba a su puerta y ella lo esperaba, pero siempre manteniendo una relación excepcional con su querido ex. Cuando en el otoño de 2001 anunció su embarazo, fruto de su relación con el magnate estadounidense Stephen Bing, a nadie extrañó que afirmara que el bebé tendría como padrino a Hugh Grant.

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