Claudia Cardinale espléndida a sus sesenta y cinco años

¿Cuál es su secreto? Eternamente bella, llena de proyectos,«la Cardinale » no para nunca. Después de una gira triunfal por toda Italia con una obra de Pirandello titulada «Como tú me deseas », Claudia Cardinale piensa ahora subir al escenario en Francia e Inglaterra.
La inolvidable protagonista de «El gatopardo », que no había posado desde hace más de siete años, nos recibe en Saint-Paul-de-Vence, el lugar de vacaciones favorito de Yves Montand y Simone Signoret, de Romy Schneider y Picasso, en el entorno refinado del hotel La Colombe d ’Or. En exclusiva,la diva nos desvela su felicidad actual y nos habla de sus más hermosos recuerdos.

—Bella adolescente de Túnez, nada la predestinaba para el cine, ya que iba a ser institutriz. Usted tenía entonces diecisiete años. ¿Qué sucedió?
—En esa época, yo estaba en el liceo Paul Cambon, de Túnez, y ocurrió algo increíble. Un día, Omar Sharif, que rodaba su primera gran película en Túnez,«Goha le simple »,y su escenógrafo pasaron delante de mi liceo y me vieron. Entonces me llamaron:«¡Ven aquí!...».Yo ni siquiera les había mirado, pues era una auténtica niña insociable. Ellos estaban desesperados. Me siguieron por la calle, pero les era imposible acercarse a mí.

Yo no les contestaba. Esos dos locos me pidieron hacer cine...¡No importaba qué! Después fueron a ver a la directora, que acudió a mí para hacerme comprender la importancia de la oportunidad que yo tenía de poder conocer a personas como ellos. Incluso llamó a mis padres para explicarles lo importante que era para mí. Mi padre se puso furioso: como buen siciliano de origen, aunque instalado en África desde hacía tres generaciones, él no podía someterse a la humillación de que su hija hiciera cine.

Finalmente, una vez que digirió la «afrenta », participé en un pequeño papel de sirvienta antes de rodar un documental que ganó un premio en Berín. Yo encarnaba a una mujer cubierta con un velo, y en la escena final,una ráfaga de viento dejaba aparecer mi rostro en primer plano...Yo seguía yendo a la escuela y tenía la impresión de vivir dos vidas diferentes.

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