John Travolta se compra una mansión con hangares para sus aviones

EL actor John Travolta acaba de comprarse en Florida una mansión que tiene sendos hangares para sus dos aviones,un Boeing 707,de más de ochenta y cinco millones de euros (algo más de catorce mil millones de pesetas)y un jet Gulf-stream. La casa,situada en una urbanización para supermillonarios,tiene acceso a una pista común para despegue y aterrizaje. El popular protagonista de «Fiebre del sábado noche» manifestaba poco después de adquirir su nueva mansión: «Lo mejor que tiene es que puedo aparcar mis jets en el patio trasero. Los hangares y la pista de aterrizaje están literalmente en la puerta trasera,así que puedo, simplemente,mirar por la ventana de mi dormitorio y ver los jets».

Una torre de control
Tiene,por supuesto,otras muchas cosas también sensacionales esta nueva residencia de Travolta. Por ejemplo,ocho magníficas habitaciones.Y hay, asimismo,en ella algo que llama poderosamente la atención:una especie de habitación o estudio en la parte superior que imita a una torre de control.

Hacía tiempo que John Travolta estaba buscando un lugar en el que vivir y a la vez tener acceso rápido y fácil para la práctica de su afición favorita: pilotar aviones.Y ahora —previo pago de dos millones ciento cuarenta mil euros (más de trescientos cincuenta millones de pesetas)— lo ha encontrado. «Esto es algo con lo que yo soñaba hace tiempo —confesaba el actor — y ahora lo he podido ver hecho realidad ».

Licencia de piloto
Travolta tiene licencia como piloto de vuelo desde hace dieciséis años.Y es tanta su afición por los aviones,que a su hijo mayor,de once años,le puso en su día el nombre de Jett (con dos «tes » ,eso sí, pero haciendo de alguna manera referencia...al pequeño jet que entonces tenía).

John Travolta,de cuarenta y nueve años,finalizó en agosto del pasado año una gira mundial como comandante de aeronaves que había iniciado dos meses antes en Los Angeles,realizando un vuelo a Australia y haciendo posteriormente el trayecto Hong-Kong-Londres con escala en París. «Con eso vi cumplidos los mayores sueños de mi vida», declaraba poco después Travolta en Nueva York, adonde le fue a recibir su esposa, Kelly Preston, con la que tiene,además de Jett, el mayor, una hija ,Ella, de tres años.
La pasión de Travolta por los aviones data desde cuando tenía cinco años de edad y vivía cerca del aeropuerto neoyorquino de La Guardia.

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