Las 'curvas' de Renée Zellweger

Si Nicole Kidman fue la reina de la elegancia en el estreno de Cold Montain, película que ya suena como una de las que acumulará más candidatura a los Oscar -este año se celebrarán el 29 de febrero-, Renée Zellweger se llevó gran parte de la atención.
Y es que, poco queda de aquella Roxie Hart de Chicago que lucía una talla 36. La actriz ha ganado una sustancial cantidad de kilos para volver a interpretar a la simpática Bridget Jones, filme que rueda actualmente y para el que ha cobrado aproximadamente veintidós millones de euros.

Para lucir sus ‘nuevas curvas’, seis tallas más de la que tiene normalmente, Renée se ha sometido durante varios meses a una dieta rica en grasas y azúcares. Casi 5 mil calorías diarias, más del doble de las recomendadas en una mujer, entre hamburguesas, patatas fritas, batidos, bocadillos de mantequilla de cacahuete, pasta con salsas, tartas y los 20 donuts diarios de azúcar que ha tenido que ingerir durante semanas.

En la premiere de Cold Mountain destacó asimismo la presencia del músico Jack White, con quien la protagonista de Abajo el amor vivió un intenso romance durante algunos meses tras haberse conocido precisamente en Rumanía durante el rodaje de la película -él tiene un pequeño papel y ha compuesto las canciones de la banda sonora-. Según las últimas informaciones publicadas en la prensa estadounidense, sin embargo, la pareja habría puesto fin a su relación hace varias semanas.

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