El Festival de Cine de San Sebastián se viste de gala

Ni el estruendo de los trabajadores en huelga del María Cristina ha logrado restar glamour a la 51 edición del Festival de Cine de San Sebastián. Y es que la apertura no pudo ser más espectacular, con la visita de estrellas que iluminan el firmamento del celuloíde. Si ya les informamos de la llegada espectacular de Charlize Theron, de la mano de Mark Whalberg a los aledaños de la Concha para deleite de fotógrafos y seguidores, Harvey Keitel derrochó simpatía y profesionalidad en su cita con los medios. A Charlize Theron se la vio relajada, distendida e increíblemente bella para presentar su Un trabajo en Italia, remake de la película que dirigiera en 1969 Peter Collinson.

Las magas de la interpretación
Charlize Theron interpreta a una inteligente ladrona de cajas fuertes en una cinta cargada de acción. Y es que Charlize Theron está dispuesta a afrontar riesgos. De hecho es de las pocas actrices dirigidas por genios como Woody Allen o Robert Redford.
Isabelle Hupert ha regalado al Séptimo Arte interpretaciones llenas de matices. Y duras, terriblemente duras. No se puede olvidar su atormentado papel en el largometraje La pianista. Este año ha paseado San Sebastián con la alegría de ser la homenajeada, uno de los Premios Donostia (los otros dos serán para Robert Duvall y Sean Penn). La actriz recibió el premio de manos de Claude Chabrol y explicó a los medios que si el cine sirve para algo es para "abolir fronteras". Para hoy se espera la llegada a San Sebastián de otra de las grandes del cine francés, la bellísima Emmanuelle Béart, estrella de una película que compite en San Sebastián, La historia de María y Julián, cálida comedia con tintes dramáticos del director Jacques Rivette.

Más novedades para una edición de calidad
El director Joaquín Oristrell ya ha mostrado su trabajo Los abajo firmantes con actores de la talla y carisma de Javier Cámara o Juan Diego Botto. Sin embargo, se aguarda con impaciencia la proyección de otras películas españolas a concurso, como la celebrada Noviembre o En la ciudad del director catalán Cestgay y con la participación del actor Eduard Fernández (que también aparece en el reparto de la aplaudida El misterio Galíndez).
Aunque quizá, lo que más esperan los amantes de ídolos es la aparición de Sean Penn. Se proyectará la película por la que ganó merecidamente la Copa Volpi en Venecia, 21 gramos. Con tantas emociones, no se puede olvidar que el Festival tendrá un broche de oro: clausurará esta edición, fuera de concurso, la última película dirigida por Kevin Costner. La curiosidad está servida.

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