Primera entrevista y fotos exclusivas con Carla Alapont, la novia valenciana de David Schwimmer

by hola.com ‘Me encantó nuestra primera cita’
—¿Tenías alguna opinión acerca de él antes de conocerle?
—No. Es algo en lo que nunca había pensado.
—¿Fue entonces un flechazo inmediato?
—Podría decirse así. Me encantó en nuestra primera cita. Fuimos a cenar y nos llevamos de maravilla, después empezamos a vernos dos o tres veces por semana y siempre nos lo pasábamos muy bien juntos.
—¿Qué es lo que más te gustó de él?
—Es una de las mejores personas que he conocido nunca. ¡Me gusta todo de él! Es «sexy», divertido, natural...Muy inteligente, con un tremendo sentido del humor. Un hombre auténtico, algo difícil de encontrar en Hollywood.
—¿Cómo definirías su personalidad?
—Es una persona muy trabajadora; agresivo, en el buen sentido de la palabra. Sabe lo que quiere y lo consigue. Es muy sociable y le gusta divertirse.
—¿Cuánto tiempo lleváis saliendo juntos?
—Dos años desde el día que nos conocimos.
—¿Cuándo es vuestro aniversario?
—Celebramos el aniversario el día que nos conocimos con la pelea del coche, el cinco de septiembre.
‘No soy celosa’
—Hay infinidad de mujeres que suspiran por tu novio. ¿No te pone eso un poco celosa?
—No, para nada. Eso sólo dice que estoy junto a una de las personas más admiradas del momento. Estoy muy orgullosa de él, y ojalá, como actriz, me sucediera lo mismo algún día. Seguro que él también se alegraría.
—¿Crees que salir con David puede ayudarte en tu carrera o, al contrario, serás «la novia de» y no te tomarán en serio?
—No creo ni que me ayude ni que me deje de ayudar. Hollywood está lleno de «hermana de Fulanito» o «hija de Menganito» que han intentado trabajar por todos los medios y no ha habido forma. Aquí, o vales o no vales. Una una cosa sí es verdad, que David me está ayudando muchísimo: con su actuación. No pasa un día sin que no aprenda algo de él. Verle actuar y seguir luego sus consejos tiene para mí un valor incalculable.
—¿Qué cosas tenéis en común?
—¡El cine! Nos encanta ver películas, ir juntos al cine... Nuestra comida favorita es el sushi. Y bailar, nos encanta bailar. Recuerdo la tercera vez que salimos juntos al principio de conocernos. Me dijo: «¿Quieres que vayamos a bailar? Pero te advierto: soy un gran bailarín». Pensé: «¡Sí, seguro!». Cuando se puso a bailar, no podía creérmelo. ¡Era un bailarín excelente!
—¿En qué sois más diferentes?
—En la edad. David tiene treinta y seis años y yo tengo veintitrés.
La diferencia de edad un problema?
—No lo notamos para nada. Yo me considero una persona bastante madura y él tiene un espíritu tan joven o más que el mío. Nos llevamos genial. Sólo nos damos cuenta de la diferencia de edad cuando hablamos de trabajo y de nuestras carreras.

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