Jennifer López y Ben Affleck aplazan su boda tres días antes de su celebración

Jennifer López y Ben Affleck han confirmado el aplazamiento de su boda, que debía haberse celebrado el próximo domingo, por la gran expectación que esta ha despertado en los medios de comunicación. La organización del enlace más esperado del año en Hollywood se llevó en el más estricto secreto -los protagonistas nunca confirmaron la fecha- hasta hace tan sólo un par de semanas en que comenzaron a filtrarse todo tipo de detalles, desde el lugar donde iba a tener lugar, hasta quién había diseñado el traje de la novia, pasando por la lista de invitados o los detalles florales. En los últimos días, decenas de periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión se habían desplazado a Santa Bárbara, el sitio elegido por la pareja, para seguir de cerca los últimos preparativos.

"Debido a la excesiva atención de los medios de comunicación, hemos decidido posponer la fecha", afirman Jennifer López y Ben Affleck en un comunicado hecho público a través de sus representantes. "Empezamos a darnos cuenta de que el espíritu del que debería ser el día más feliz de nuestras vidas podía estar en peligro. Sentíamos que lo que debía ser un día alegre y sagrado se podía estropear para nosotros, nuestras familias y nuestros amigos", añade el citado comunicado.

Y a pesar de haber tenido que cambiar sus planes a última hora, la pareja no pierde su humor al afirmar que cuando se vieron "estudiando la posibilidad de contratar a tres diferentes novias falsas en tres lugares diferentes" para distraer la atención de los medios, se dieron cuenta de que "algo iba mal". Por otro lado, el portavoz de la actriz, Dan Klores, ha negado tajantemente que la noticia del aplazamiento sea una estrategia para distraer a la prensa, tal y como apuntaban los últimos rumores.

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