Liza Minnelli habla en exclusiva sobre su separación

Aparece en el salón de su «suite» en el hotel Beverley Hills, de Los Angeles, alegre, simpática, desprendiendo color y calor a su paso. Parece como si de pronto hubieran dejado escapar un montón de mariposas en la habitación. Siempre ha sido así con ella. No importa lo que ocurra. Bueno o malo.
Liza Minnelli Garland. Hollywood, California, 12 de marzo de 1946. Hija de Judy Garland —cantante, actriz, leyenda— y Vincente Minnelli —director de cine, genial artista—. Liza, tres Tonys, dos Globos de Oro, un Oscar, un Emmy, cuatro maridos, ejemplo viviente de la historia del cine, se sienta. Junto a ella, sobre la mesa auxiliar, una copa, un café con leche y hielo, endulzado con un edulcorante. Sonríe, y sus famosos ojos se iluminan. Preparada para hablar. Visto desde fuera, nadie diría que está viviendo un momento doloroso. Recientemente, su publicista anunció oficialmente la separación del que ha sido su marido los últimos dieciséis meses, David Gest.

—Vive día a día —comienza— es mi lema. Vive cada día intensamente. Si permites que el futuro te llene de preocupación y el pasado te embargue con remordimientos, no vives el presente. El presente es lo único que tenemos. Ese miedo al futuro y el...«tenía que haber hecho esto en lugar de aquello» del pasado hace que nuestro presente, ¡bufff!, desaparezca como si no existiera.
Es la perfecta filosofía para seguir adelante frente a las dificultades. Y, definitivamente, una separación lo es. Casada el 16 de marzo de 2002 en el New York City ’s Marble Collegiate Church, en Manhattan, en una ceremonia con 1.100 de sus «íntimos» amigos, entre los que destacan Elizabeth Taylor y Marisa Berenson como damas de honor. Michael Jackson como testigo y Kirk Douglas, Anthony Hopkins, Mickey Rooney, Diana Ross y Lauren Bacall entre los invitados. Un banquete-gala en el Regent Hotel con una orquesta de sesenta músicos y cincuenta cantantes, desde Petula Clark a Dionne Warwick. Liza fue definitivamente la protagonista de uno de los grandes acontecimientos sociales del año pasado. Su matrimonio parecía sacado de una telenovela. Y sin embargo...

—Estoy casada— y lo expresa con gran convicción— con un brillante, vital... (pausa) «loco» productor... Es genial haciendo lo que hace y le quiero mucho, pero, por el momento, estamos separados porque es... demasiado intenso.

Y cuando Liza habla de «loco», lo está diciendo con cariño, en el sentido de original, extraordinario, porque Gest era conocido en el mundo artístico mucho antes que se casara con Liza como un productor-empresario famoso por sus espectaculares conciertos, entre los que destaca «Michael Jackson: 30th Aniversary Special», el musical más visto en la televisión americana en los últimos diez años. No, David Gest no era un caza recompensas, sino un profesional que, entre otras cosas, organizó para su esposa el espectáculo «Liza ’s Back!», con el que la cantante está consiguiendo un éxito extraordinario.

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