Charlize Theron, la nueva 'venus rubia' del cine americano

Si Alfred Hitchcock hubiese tenido la oportunidad de conocerla, la habría convertido en una de sus musas. Porque Charlize Theron es bella, arrolladoramente bella, pero además al mirarla saltan al recuerdo algunas de las cualidades de las actrices que tanto gustaban al maestro del suspense, y eso es cierta elegancia a lo Grace Kelly, el toque de distinción de Tippi Hedren, el aire a veces misterioso de Kim Novak o incluso ese punto que hacía de Doris Day la perfecta representante de la clase media americana. Pero además, sin llegar a los extremos de sensualidad de Marilyn Monroe, al carácter temperamental de Sharon Stone o a la vivacidad de Meg Ryan, quien duda de que también comparte con éstas, además de con otras intérpretes, ciertos detalles. Todo ello, unido a algo fundamental, un talento que ya han sabido apreciar varios destacados directores, han hecho que se hable de Charlize Theron como la nueva "Venus rubia" del cine norteamericano.

Una belleza encantadora
Respaldada por un espectacular físico, atraviesa su mejor momento profesional. Ella se empeña, sin embargo, en no exagerar ese deslumbrante aspecto que ha incrementado su éxito porque quiere que se la reconozca por su trabajo: "No entiendo por qué la gente cree que uno debe tener un físico perfecto para trabajar en una película. Eso no es así". Para superar los límites interpretativos impuestos por su propia belleza suele elegir papeles que poco tengan que ver con la apariencia externa, como el de la protagonista de "Noviembre dulce", película para la que adelgazó nueve kilos, no por órdenes del director sino como resultado de su propia búsqueda: "Cuando te comprometes con un papel, casi se convierte en una alegría entrar en él".

Sus inicios en las pasarelas
Detrás de su 1,78 m de estatura, de sus profundos ojos verdes pardo y de sus largas piernas, se esconde una mujer luchadora, brillante y optimista que ha sabido ganarse su éxito a pulso. Su verdadera pasión es el baile, empezó en las pasarelas, provocó suspiros en un anuncio de Martini y hoy, a sus 27 años, es una de las actrices de moda en el escenario de Hollywood. Pero esta joven y hermosa rubia ha vivido un largo camino desde que abandonó su país natal hace casi doce años.

De Sudáfria a Hollywood
Charlize Theron nació y se crió en Bernoni, una localidad eminentemente agrícola situada a las afueras de Johannesburgo, en Sudáfrica, donde sus padres, Charles, un inmigrante francés dueño de una compañía de construcción, y Gerda, alemana, tenían una granja. Afirma que recuerda una infancia más o menos feliz pero muy solitaria en la que su mejor amiga era una cabra llamada Bok. Sus juguetes fueron los animales y el amor que sentía hacia ellos le dejó tal huella que hoy, no sólo vive rodeada de mascotas (actualmente dos perros y un gato), sino que es una activista comprometida en la lucha por los derechos de éstos.

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