Hollywood despide a Gregory Peck con un emotivo funeral

El sentido y emotivo funeral celebrado en la catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles en memoria de Gregory Peck fue seguido desde el exterior por las más de 3 mil personas que abarrotaron los alrededores del nuevo templo de la ciudad, obra del español Rafael Moneo. En el interior, numerosos compañeros de profesión del actor, Gregory Peck, fallecido a los 87 años el pasado día 12 en su casa de la Jolla mientras dormía, siguieron con atención la misa oficiada por Roger Mahoney, cabeza de la diócesis más extensa de Estados Unidos. "Gregory Peck no se actuó como un ser humano extraordinario, lo era", afirmó el Cardenal durante la homilía, en la que recordó las obras sociales que el actor impulsó a lo largo de su vida: "Gregory Peck era un hombre de una autenticidad extraordinaria y de una profunda integridad personal".

Su gran amigo Brock Peters
Y los elogios siguieron en boca de Brock Peters, de 75 años, gran amigo de Peck además de compañero en la inolvidable Matar a un ruiseñor en la que interpretó al hombre condenado injustamente y defendido por Atticus Finch, el personaje que le valió al actor fallecido en único Oscar de su carrera. Peters recordó emocionado y con cariño aquella mañana de domingo en el que le despertó una llamada de Gregory Peck para darle la bienvenida al reparto de la película sin conocerle de nada: "Me sorprendió y me quedé aturdido. Era todo un ídolo para mí, como persona y como actor. Hacía poco que había hecho las pruebas para el papel de Tom Robinson, y de repente estaba escuchándole al otro lado del teléfono, estaba oreja con oreja con Gregory Peck, y dejé caer el teléfono sin querer..." Esa llamada fue muestra de la generosidad de la que hizo gala siempre: ""En el arte hay compasión, en la compasión hay la humanidad y en la humanidad hay generosidad amor. Gregory nos dio estos atributos en la medida exacta" añadió.
Sus hijos, Sthepen, Anthony, Cecilia y Carey, destacaron su faceta como marido y como padre.

Un mausoleo bajo la catedral
Entre los numerosos asistentes estuvieron Lauren Bacall, Harrison Ford, Calista Flockhart, Harry Belafonte, Michael Jackson, Anjelica Huston, el productor de television Norman Lear y el actor Jimmy Smits, con quien protagonizó uno de sus últimas películas, Old Gringo en 1989.

El actor fue enterrado esa misma mañana en una ceremonia privada a la que asistió sólo la familia en un mausoleo situado bajo la catedral. Tras la misa, sin embargo, algunos de los presentes pudieron visitar la cripta, donde en una piedra caliza se ha grabado el nombre del actor así como las fechas de nacimiento y defunción.

Más sobre: