Entrevista a Elsa Pataky: 'No necesito casarme para vivir con alguien'

—Ya, pero, para una madre, que se vaya un hijo de casa a los dieciocho años, aunque vaya a estar perfectamente, no es fácil, Elsa.
—Por supuesto que lo entiendo, pero la madre de Fonsi siempre le ha dejado hacer lo que él ha creído oportuno.
’He tenido que ‘currar’ mucho
—Digo, Elsa, que ya han pasado cinco años desde Al salir de clase.
—Cinco años, sí. Las cosas han ido paso a paso y siempre luchando, trabajando y aprendiendo muchísimo. No ha venido todo como de repente. He tenido que «currar » mucho..Hice una película, luego otra y así. Antes de llegar a Al salir de clase había hecho muchísimos castings, muchísimas pruebas. —Quieres decir que nadie te ha regalado nada.
—No ha sido fácil, la verdad, pero la única forma de conseguir las cosas es trabajando, luchando sin rendirte.
—Pareces tener todo muy claro, Elsa.
—Soy una persona que tengo muy claros mis objetivos y voy «saco » a por ellos..
—¿Hay que dejar muchos enemigos en el camino?
—Para nada. No me gusta en absoluto dejar enemigos. No quiero pisar a nadie para conseguir mis objetivos. Por eso, como antes te decía, quizá vaya mucho más lenta.
—Vamos, que te gusta más hacer amigos.
—Lo que me gusta es ir dejando un buen sabor de boca por donde paso.
—Lenta, pero segura.
—Efectivamente. ’Siempre me ha gustado el mundo de las motos’
—Digo, Elsa, que últimamente se te ve mucho por los circuitos, al lado de Fonsi.

—Siempre me ha gustado mucho el mundo de las motos. Este es un mundo, y el del deporte en general, que te hace tener los pies en la tierra, porque no te dejas llevar por la parafernalia y el «glamour » que rodea a lo artístico.
—Además, las carreras suelen ser en fin de semana.

—Esa es otra gran ventaja, porque los fines de semana yo no suelo trabajar y siempre que puedo me escapo con Fonsi.
—A Fonsi le gustará que estés a su lado.
—Claro. También es una oportunidad para conocer países.
—¿Pasas miedo, como la mujer de un torero, cuando Fonsi está sobre la moto?

—Me pongo un poco nerviosa, sí, pero no como las mujeres de los toreros, porque el de éstos es un juego casi de vida o muerte.
—Pues pilotar a casi trescientos kilómetros por hora tampoco está al alcance de muchos. Vamos, que hay que echarle mucho valor y hasta un punto de locura, si me apuras.
—¿Sabes qué pasa? Pues que te acabas acostumbrando. Yo he visto a Fonsi caerse y levantarse varias veces como diciendo:«Aquí no ha pasado nada ».Y eso, quieras o no, te transmite un poco de seguridad.
—Está claro que quien no se consuela es porque no quiere, Elsa.
—Sí, bueno. Fonsi ha tenido caídas espectaculares y no se ha hecho nada. Pero también en otra ocasión se rompió los dos pies. De todas formas, últimamente todos estamos más sensibilizados tras la reciente muerte de un piloto japonés, aunque lo que de verdad me pone nerviosa es la lucha de Fonsi por ganar la carrera.
’Con idea de ganar’
—Tú pareces ser una mujer a la que siempre le gusta ganar.
—Sí. Me gusta ganar siempre. Fonsi y yo somos muy competitivos.
—Vaya dos que os habéis juntado entonces.

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