Penélope Cruz en Nueva Zelanda junto a Tom Cruise y sus hijos

Si bien es cierto que Tom Cruise y Penélope Cruz se ven obligados a pasar épocas más alejados de lo habitual para hacer frente a sus respectivos compromisos profesionales, la separación geográfica nunca ha sido motivo de distanciamiento entre ellos. "Siempre encontramos tiempo para estar juntos", afirmó la actriz en una entrevista publicada hace unos meses en la que reconocía que los trabajos de ambos les obligan a separarse en muchas ocasiones.

Cuando Penélope ponga fin a sus vacaciones en Nueva Zelanda continuará con la dinámica que en los últimos meses le ha llevado a encadenar proyecto tras proyecto. Y es que, finalizado en Francia el rodaje de Fanfan la Tulipe, dirigida por Gérard Krawczyk, responsable, por cierto, de su corte de pelo, en la que comparte cartel con Vincent Perez, se puso recientemente en Montreal a las órdenes de John Duigan para protagonizar junto a Natalie Portman, Head in the clouds.

Tras haberse convertido en la nueva imagen de Coca-Cola para Estados Unidos junto a la actriz Courteney Cox y su marido, David Arquette, el ex boxeador Mohamed Alí y la cantante Mya, entre sus próximos proyectos se encuentra también el rodaje de Ghotika, un thriller en el que compartirá cartel con Halle Berry, en el que interpretará a Chloe, una criminal ingresada en un centro psiquiátrico, y según se ha publicado en varios medios de comunicación internacionales podría volver a coincidir con Tom Cruise en la gran pantalla dos años después del rodaje de Vanilla Sky. Será, si todo sigue adelante, el próximo verano en un cortometraje dedicado al cuarto distrito de París, el centro histórico de la ciudad, en el marco de una serie de 20 filmes dirigidos por distintos realizadores.

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