Adiós a Alberto Sordi, el rey de la comedia italiana

Alberto Sordi, una de las personalidades más populares y queridas de Italia, ha fallecido a los 82 años de edad en su residencia de la plaza Numa Pompilio de Roma donde convalecía desde hacia varios meses por una grave enfermedad. El precario estado de salud del prolífico actor -participó en más de doscientas películas- y director le impidió asistir el pasado diciembre al homenaje que le dedicó el Festival de Cine de Roma con una retrospectiva de ochenta de sus títulos más conocidos. Aunque se había hablado artritis como causante de que Sordi no se hubiese movido de su domicilio en los últimos meses, al parecer su muerte se debe a las complicaciones surgidas a raíz de una fuerte pulmonía. En la celebración de su ochenta cumpleaños, el 15 de junio de 2000, el actor apareció, sin embargo, en espléndida forma. Afirmó que esperaba continuar "impertérrito con lo que estoy haciendo" y "seguir estando bien, aunque a mi edad no se pueden hacer planes a largo plazo".

Actor por instinto (comenzó a los 16 años) se convirtió rápidamente en protagonista en la pantalla y sobre las tablas de los escenarios, construyéndose a sí mismo con una rigurosa profesionalidad y demostrando su valía también como doblador y personaje radiofónico. Solitario y esquivo, en su vida privada Alberto Sordi estaba muy alejado de los "clichés" creados por los personajes que interpretaba. Su poder interpretativo le convirtió en un actor de múltiples rostros. Está el Alberto Sordi del teatro de revista, el actor consumado de la comedia a la italiana y aquel más natural de las películas de Fellini, el Sordi director, y el popular Albertone, como era cariñosamente llamado en su país, de "Historia de un italiano".

Nació el 15 junio de 1919 en el seno de una familia humilde del popular barrio romano del Trastevere y se educó en la escuela municipal. Comenzó muy joven su carrera artística trabajando en la radio y en algunos espectáculos de variedades. Gracias a Vittorio de Sica consiguió su primer papel cinematográfico en 1950 en la película Mamma mia, que susto y al año siguiente trabajó a las órdenes de Fellini en "El jeque blanco". Entre sus muchos éxitos destacan Un americano en Roma, El soltero, El mafioso, etc...
Tuvo también una prolífica carrera como director con filmes como El gran amante, Un italiano en América o Tres parejas, realizada en colaboración con Vittorio de Sica.

La capilla ardiente, instalada en el aula Julio César del Campidoglio, permanecerá abierta al público hasta el próximo jueves, fecha en la que los restos mortales recibirán sepultura tras un multitudinario funeral en la basílica de San Giovanni y un emotivo homenaje organizado por sus compañeros de profesión. La decisión de celebrar el oficio religioso en el citado templo ha venido de las propias autoridades, conscientes de que la iglesia de los Artistas, donde suelen celebrarse estos actos, no tiene aforo suficiente para acoger a los cientos de romanos que querrán dar su último adiós al actor.

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