Entrevista exclusiva con Nicole Kidman: 'El secreto es no mirar atrás'

by hola.com Nadie temía más a Virginia Wolf que Nicole Kidman. Tratando de rehacer su vida tras la dolorosa y pública ruptura de su matrimonio con Tom Cruise, la actriz de Moulin Rouge tendió inicialmente a huir del papel de la atormentada escritora en Las horas. Ella ya había rechazado dos películas importantes, incapaz de enfrentarse a las cámaras mientras intentaba aceptar su divorcio, y personas bien informadas de esa industria predecían que su carrera estaba entrando en una espiral de declive. Sin embargo, y afortunadamente para sus «fans », Nicole aceptó el papel, se recuperó y demostró que los entendidos estaban equivocados. De hecho, su estrella —recientemente puesta en el Bulevar de la Fama de Hollywood — nunca ha brillado más. Tras ser premiada con un Globo de Oro la semana pasada, los rumores de Oscar que rodean a la actriz australiana han alcanzado un grado máximo. Y siguen llegándole ofertas para encarnar papeles en diversas películas. Acaba de terminar de rodar Cold Mountain, un drama sobre la guerra civil americana, y entre sus próximos proyectos están un remake de The Stepford Wives y la superproducción biográfica Alejandro Magno.

DE LA FE Y EL DESTINO
"Cold Mountain trata de la fe, el destino, el amor y la esperanza",nos cuenta, con una imagen perfecta, su piel impecable, ojos color zafiro y sonrisa radiante, mientras pasa unos días de descanso en su hogar de Los Angeles. "Para mí es muy hermoso sentir y creer otra vez todas esas cosas después de lo que he pasado hace no tanto tiempo". Aunque sincera acerca de la pena que está dejando tras de sí, no es de sorprender que se sienta más feliz hablando del futuro. Y, a juzgar por el presente, ese futuro parece brillante.

—¿Qué puede contarnos de los difíciles tiempos que acaba de superar?

—Recuerdo que no pude trabajar en absoluto. Rechacé dos películas —In the Cut y La habitación del pánico—, porque necesitaba estar sola con mi familia y mis amigos más íntimos. Fue la peor época de mis treinta y cinco años de vida, en que todo lo que sentía era una gran tristeza. Hace un tiempo me preguntaba continuamente:¿Por qué se ha roto mi matrimonio? ¿Cómo me sucedió eso a mí?

—Parece que se ha recuperado.
—Digamos sólo que hoy me encuentro en un lugar mucho mejor en mi vida. Soy mucho más feliz y he aprendido a amar la vida aún más. Hay días en que aún no puedo creer cuánto ha cambiado todo en tan poco tiempo.

—¿Ha habido un aspecto positivo en la dura prueba por la que usted pasó?
—¡Oh,sí !He dejado de ser una niña. Me enorgullece decir que ahora soy adulta. Pero eso también implica que tengo muchas más emociones, y para alguien como yo, que tiende a decir lo que piensa, eso significa que debe tener cuidado.

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