Antonio y Melanie, vacaciones en la nieve con su hija, Stella del Carmen

Antonio Banderas y Melanie Griffith han disfrutado de una Navidades muy diferentes a las de otros años. La pareja, que suele viajar desde Estados Unidos para pasar fechas tan entrañables junto a la familia del actor en Málaga, ha tenido que cambiar sus planes para así hacer frente a sus compromisos. Tras su estancia en España a principios de diciembre procedente de Francia, el matrimonio regresó a Los Ángeles para estar junto a Stella del Carmen, Dakota y Alexander, y aprovechar unos días de descanso en la nieve previos al traslado de Antonio a Nueva York para comenzar los ensayos del musical que protagonizará en Broadway.

Fue el propio actor quien contó sus planes durante la presentación europea de Spy Kids 2, la segunda entrega de las aventuras de los "niños espías", que fue un gran éxito de taquilla en 2001, en el parque de Walt Disney Studios de París en los días previos a la llegada de Navidad. El actor afirmó entonces que sería su familia quien viajaría de Málaga a Estados Unidos, concretamente hasta Colorado, donde tienen una casa y donde esperaban pasar casi un mes de vacaciones. Y han sido estas fechas de reposo en Aspen, uno de los lugares más concurridos por las estrellas de Hollywood en invierno, donde han podido practicar el esquí, un deporte que Antonio parece dominar, a pesar de haberse iniciado en él hace poco más de un año, recobrar fuerzas, llenarse de aire limpio e incluso aprovechar algunos momentos para realizar compras.

Stella del Carmen, que el pasado 24 de septiembre cumplió seis años, demostró ser una excelente esquiadora. Enfundada en un graciosos traje con grandes flores rosas y marrones, con casco también rosa con flores, y botas y guantes negros, la pequeña estuvo a la altura de las circunstancias, siguiendo a sus padres allí adonde estos iban y deslizándose por la nieve como toda una experta.
La bonita estampa familiar, por otro lado, viene a echar por tierra del todo los infundados y malintencionados rumores que surgieron hace pocas semanas apuntando a una posible crisis en su matrimonio, especulaciones que ya quedaron previamente desmentidas con la aparición de la pareja en Cadaqués, de la mano, felices y sonrientes, donde el actor rodó el anuncio publicitario de una conocida marca de patatas fritas.
Antonio, que, como contaba él mismo hace unos meses, está recopilando todas las mentiras y falsedades que sobre él se publican, acariciando la idea de publicar un libro dentro de un tiempo, prefirió tomarse este hecho a risa, intentando poner distancia de por medio y evitar entrar en el juego.

"Hay una determinada prensa minoritaria que insiste en crear un personaje que se llama como yo, que tiene mi cara, no siempre mi cuerpo, ya que han hecho fotomontajes, y que se mueve con independencia de mí. Leo sobre él como si leyera sobre otra persona",declaraba Antonio Banderas en una entrevista realizada con motivo de su estancia en Buenos Aires el pasado verano para rodar la película Imagining Argentina junto a Emma Thompson. En dicha entrevista, el protagonista de La máscara del Zorro también lamentaba que su gran popularidad no le deje llevar una vida más tranquila y normal: "Me gustaría ser un hombre menos público. En siete años y medio, aún no he podido darme un paseo con Melanie por Málaga. Vivo en Estados Unidos porque mi mujer venía con dos niños y no podía hacerlos viajar 16.000 kilómetros cada quince días. Alguien tenía que sacrificarse, y me tocó a mí. Cuando los niños sean independientes, tal vez nos mudemos a Málaga".

Más sobre: