Una historia de amor de película

Una historia de amor de película
Michael Douglas quedó prendado de la belleza de Catherine Zeta-Jones al verla en la Máscara del Zorro y el destino quiso que ambos coincidieran en el Festival de Cine Americano de Deauville (Francia) punto de encuentro de las estrellas de Hollywood al final del verano. En aquella ocasión, también estaban allí Melanie Griffith y Antonio Banderas, compañero de reparto de la actriz en la película arriba mencionada, que fue quién presentó a Michael Douglas a la joven belleza galesa.

Se sentaron juntos en la cena de gala y él utilizó todas sus armas de seductor experimentado para conquistarla, pero sólo obtuvo calabazas. Poco sospechaba el actor, cuya fama de mujeriego le precedía, que tardaría meses en conseguir un de Catherine. Fue en la primavera de 1999 cuando aceptó, por fin, la invitación para pasar unos días de vacaciones en ‘S’Estaca’, la casa que el actor y su ex mujer Diandra compraron en Mallorca y que comparten desde su divorcio -seis meses al año cada uno-

Las primeras fotografías de la pareja en la cubierta de un yate hicieron público su amor. En la Nochevieja de ese mismo año, en su casa de Aspen (Colorado) Michael se declaró a su novia, mágico momento que ambos recuerdan por dos motivos fundamentales, ambos tenían gripe y el actor se olvidó el anillo de pedida valorado en casi 300 mil dólares en Gales, donde habían pasado la Navidad junto a la familia de ella.

Una vez formalizado el divorcio de Diandra y tras duras negociaciones prematrimoniales -cuentas corrientes separadas, más de 2,5 millones de euros para ella por año de matrimonio si se divorcia y custodia compartida de Dylan, entre otras cosas-, Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones se convertían en marido

Más sobre: