Toni Canto y Carla Hidalgo esperan su primer hijo

—Y vuestras familias,¿cómo reaccionaron?
—Nuestros respectivos padres están encantados. Mi madre está encantada —apunta Carla —,y además, Toni es muy querido en mi familia y mi padre y mi hermano le adoran. Aparte de que en mi familia va a ser el primer nieto, y eso se está notando desde el primer día. La alegría se respira por todas partes. Toni interviene y dice: —Toda mi familia se ha puesto muy contenta..., pero mi padre en especial está «loco» de contento, ya que llevaba dándonos «la paliza» con este tema desde hace un año y pico.
—¿Y no os dicen nada acerca de formalizar vuestra relación?¿Pasar por el altar o por el Juzgado?
—No, la verdad que no.
—¿Y vosotros qué planes tenéis en un futuro próximo?
—¡No me importaría casarme! —dice Carla.(En este mismo instante los dos rompen a reír al unísono)—. A las mujeres ya se sabe que nos gusta mucho un altar y siempre nos hace más ilusión. Y nos apetece más que a ellos el vestirnos de blanco. Pero para mí no es fundamental ni necesario. Nosotros hemos encontrado la felicidad y la estabilidad hace tres años.
—¿Cuál es vuestro secreto para que funcione la pareja?
—Mucha comprensión y diálogo, hacer todo con mucho cariño. Y son un montón de detalles pequeños a lo largo del día a día lo que hace que todo merezca la pena.
—¿Y tú que opinas, Toni?
—Al principio, siempre hay un amor romántico, en el que todo es fabuloso y no hay ningún problema. Y eso puede ser bastante engañoso, porque luego viene la convivencia del día a día y hay que saber quererse, comprender a tu pareja, ser tolerante y aceptar al otro, con sus cosas buenas y sus cosas malas.
—¿Os ha ayudado en vuestra relación el hecho de que ambos trabajéis en el mismo gremio?
—Ayuda bastante a comprender los viajes, las salidas de casa, las esperas...Pero a veces también cansa. A veces he llegado a pensar: «Dios mío, que la próxima novia que tenga no sea de la profesión...» Pero luego, la gente con la que te mueves y que conoces son de la profesión...,y al final te enamoras.
—Y llegados a este punto... ¿Hay acuerdo en lo que queréis que sea: niño o niña?
—No, no hay acuerdo.¡Ja, ja ja...!A Carla le gustaría tener... —¡A mí me da igual!—interviene Carla. —Bueno, yo ya tengo una niña y preferiría tener un niño. Pero, en el fondo, no me preocupa. Lo único que queremos los dos es un embarazo bueno y que venga un niño sano. Lo demás carece de importancia.
—¿Tenéis ganas de traer más niños aparte de éste?
—Sí ,incluso hemos hablado de adoptar alguno—dice Carla.
—Y de nombres,¿cómo andamos?
—Si es niño, nos encanta Lucas, y si es niña..., lo estamos pensando todavía.
—Carla,¿cómo te vas a organizar con el trabajo?
—Voy a continuar trabajando hasta donde pueda y me encuentre bien. Y el planteamiento es que Toni me va a ayudar muchísimo, por lo menos, eso es lo que me ha dicho...
En la ciudad de Romeo y Julieta
—¿Cómo os conocisteis?
—Nos conocimos en Verona, la ciudad de Romeo y Julieta, al coincidir en una fiesta a la que nos invitó Tele 5.En aquella época, ella hacía el programa «No sólo música» y yo trabajaba en la serie de televisión «Siete vidas». Cada año, la cadena invitaba a sus artistas a una ópera, y ese año tocó en Verona. Fuimos por separado con un grupo de amigos y allí fue donde nos conocimos.
—¿Fue un flechazo?
—Sí. En Verona nos conocimos y hubo flechazo, pero nada más. Los dos nos quedamos con las ganas de saber más el uno del otro y, a la vuelta, me puse a buscarla hasta que la encontré. —¡Qué cara más dura! Si me pediste el teléfono en Verona … —dice Carla — ¡Tardó diez segundos en pedirme el teléfono!
—¿Quién fue el que primero se declaró?
—Yo —contesta Toni.
—¿Es un romántico Toni Cantó?
—Sí. Toni es un romántico —afirma Carla.—Pero la verdad es que fue una cuestión de necesidad —dice Toni —.Nos vimos durante tres o cuatro semanas después de Verona y luego me tenía que ir de viaje a África con un par de amigos durante un mes. Yo me sentía totalmente enamorado después de vernos tan a menudo y no sabía qué hacer: por un lado, si me iba a África, me arriesgaba a perderla a la vuelta, y por otro, me tenía que ir y ella no me podía acompañar. Fue imposible arreglarlo. Entonces, cuando me fui al aeropuerto, me acompañó a despedirme … y no tuve más remedio que hacerlo. En el aeropuerto me declaré entre prisas y muchos nervios. Y casi le grité:«¡Te quiero!¡Espérame!».
—¿Alguno de los dos es celoso?
—El no. Pero yo sí que lo soy.¡Pero muy poquito!—responde Carla. —En este sentido tenemos suerte los dos. Hay confianza plena —afirma Toni.
—¿Y qué pasó a la vuelta de Africa?
—Que nos fuimos a vivir juntos —dice Toni —. Tardamos un mes en empezar a vivir juntos. Yo cada día me dejaba algo en su casa y veía que no le disgustaba. Y al final me dijo:«Vente a vivir conmigo y recoge un poco tus cosas ».
—¿Es difícil empezar a vivir con un «solterón» como Toni Cantó?
—Desde el principio fue muy fácil. Pero después hubo problemillas. Yo soy muy organizada y Toni es un poquito «desastre». Pero poco a poco fui cogiendo mi sitio. Poco a poco nos fuimos acoplando a las manías de cada uno.
—¿Ha habido algún momento triste en estos tres años de relación?
—Sí. Cuando se murió mi abuelo. Toni fue un apoyo total. Me ayudó muchísimo, yo estaba hundida y él me sacó a flote. Ese momento tan triste, gracias a él, lo recuerdo con mucho amor.
—¿Y broncas o disputas?
—No somos de discutir. Nos gusta demasiado hablar las cosas como para llegar a esos extremos. Enfados de los gordos nunca hemos tenido ni uno.
—¿Un sitio para escaparos?
—Ibiza y Venezuela. Aquí,en Ibiza, está nuestra casa, y en Venezuela tengo unos amigos maravillosos y el país es increíblemente bonito.

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