Pamela Anderson se retira para luchar contra su enfermedad

Pamela Anderson ha decidido ponerse en manos de los médicos para luchar contra los efectos de la hepatitis crónica que le fue diagnosticada hace algún tiempo. Así lo declaró recientemente en el programa de televisión presentado por Larry King, uno de los más populares en Estados Unidos. Aunque la enfermedad no le ha restado ni un ápice de la belleza y la exhuberancia que la hicieran famosa como vigilante de la playa, y por ahora sigue haciendo su vida normal, lo cierto es que es una dolencia grave que, con el tiempo podría convertirse en algo fatal.

Pamela se someterá a un duro tratamiento de inyecciones de fuertes medicamentos antivirales con la finalidad de frenar los daños de la hepatitis C que, según ha sostenido siempre, le contagió su ex marido, Tommy Lee, al compartir una aguja de tatuaje. Los efectos secundarios de dicho tratamiento pueden ser numerosos, por lo que la estrella de Los vigilantes de la playa deberá permanecer alejada durante algún tiempo de su carrera artística: "Hay muchos efectos secundarios..., casi un año padeciendo gripe, el pelo se cae..., es como un pequeño tratamiento de quimioterapia"; a esto, hay que añadir un bajo recuento sanguíneo, mal humor y depresión, según los Centros para el Control y la Prevención de la Enfermedad en Estados Unidos (Centers for Disease Control and Prevention).

Por Brandon y Dylan
"Lo hago básicamente por mis niños, porque no quiero morir", afirmó rotundamente la actriz, quien comenzará a medicarse en diciembre con el fin de tener tiempo suficiente para organizar asuntos pendientes y preparar todo lo necesario para que sus hijos, Brandon, de 6 años, y Dylan, de 4, estén bien atendidos.

En cuanto a Kid Rock, con el que la actriz anunció su compromiso el pasado abril tras un año de relación, las cosas podrían haber cambiado, aunque Pamela Anderson se mostró bastante esquiva al respecto: "Estamos trabajando en cosas...nos gustamos muchísimo, pero la vida es difícil, muy difícil. Yo quiero lo mejor para mis hijos. Y él tiene un hijo". " Tengo que resolver muchas cuestiones antes de poder seguir adelante y tener otro compromiso serio".

Por su parte, Tommy Lee, del que se divorció en 1998 y con el que ha mantenido una dura batalla legal por la custodia de los niños, ha negado que tenga nada que ver con la enfermedad de su ex mujer, a lo que la actriz canadiense apuntó: "está en la negación de su propia enfermedad", para añadir que vive alejado de sus hijos, que le temen, y es incapaz de cuidarles sin tener cerca un monitor designado por un tribunal. "No han tenido casi contacto con su padre desde que nacieron. Ellos le tienen miedo".

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