Angelina Jolie: 'Mi hijo Maddox es muy curioso y un pequeño salvaje, pero eso me gusta'

Una actriz solidaria y comprometida
La presencia del equipo de Beyornd Borders, cuyo rodaje se ha centrado en las montañas Rössing, causó gran alboroto en la ciudad de Swakopmundo, donde la actriz y el resto del grupo se alojaron. "Los nambios han enfocado muy bien las cosas, saben lo que es importante -su familia, la naturaleza, la cultura". Todo muy diferente a Los Ángeles, que vive centrada en el negocio del cine: "La gente tiende a ser desalmada. Me sentí muy cómoda en Namibia".

Angelina Jolie también describe como muy amistosa y accesible a la gente que conoció, namibios que trabajaron como extras o gente del equipo: "personas estupendas". "Al final me di cuenta de que nos habíamos hecho amigos. Es difícil que en un rodaje con tantas personas uno consiga un equipo tan bueno".

Y no sólo Angelina Jolie tiene buenas palabras para Namibia y su gente. También la guapa actriz ha dejado huella en el lugar. Todo el mundo se ha quedado encantado con ella, desde el director del hotel Hansa, que le prestó su villa privada en la playa para que se alojase, hasta los Owambo, que permanecieron horas en las colas para conseguir un autógrafo, pasando por aquellos hombres que trabajaron en el montaje y desmontaje de los decorados, a los que se les ha permitido quedarse con algunos recuerdos.

Por si fuera poco, a la simpatía que Angelina ha derrochado hay que unir su implicación el proyectos benéficos y humanitarios; la actriz aprovechó su estancia para visitar el campo de refugiados de Osire, como embajadora de Naciones Unidas, donde hizo un generoso donativo y paseó por las instalaciones de la organización Chain (Children with Handicaps action in Namib), entregando un cheque de dos mil dólares (casi dos mil trescientos euros).
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